Argentina y Francia vuelven a cruzar sus caminos. No será en una Copa del Mundo, ni siquiera se producirá en el fútbol, pero ambos países compartirán un equipo. Franco Colapinto fue anunciado este jueves como piloto de reserva en Alpine con un contrato “de varios años” y la escudería de ese país, que también cuenta con el galo Pierre Gasly, concretó un movimiento que llevaba cocinándose varios meses.
De hecho, manifestaron que la “falta de escrúpulos de los directivos del equipo” sumado a la “potencia de sus patrocinadores” en el caso del flamante pupilo podrían catapultar al ex piloto de Williams para ocupar la butaca potencialmente libre del australiano Jack Doohan, quien tendría una cláusula para analizar su rendimiento después de las primeras cinco carreras del presente año.
La nota periodística firmada por el periodista Frédéric Ferret apunta a una saga de tres episodios, que terminan en la confirmación de Franco. Manifestó que Alpine tiene una cualidad única: “La capacidad de crear, año tras año, las razones para provocar nuevos conflictos internos. A este nivel, se puede hablar de un talento inigualable para saber -o más bien no saber- gestionar a sus pilotos y colocarlos en las peores condiciones”.
L’Équipe se permitió elogiarlo al ponderar su “habilidad al volante” y las cinco unidades cosechadas en sus nueve Grandes Premios, aunque rápidamente focalizó en sus “costosos accidentes”, a pesar de que en las dos últimas citas fue perjudicado por errores ajenos de Nico Hülkenberg (Haas) en Qatar y Oscar Piastri (McLaren) en Abu Dhabi. Sus choques más graves se registaron bajo una intensa lluvia en Interlagos, única vez en la que debió correr en la élite bajo esa condición, y en la clasificación del Gran Premio de Las Vegas.
Sobre este último, el argentino brindó una explicación que pinta de cuerpo entero el gen del piloto: “Estaba en control, y estaba realmente empujando el límite en la clasificación. Estaba tratando de poner un Williams en la Q3. Tal vez no éramos lo suficientemente rápidos, pero estaba realmente yendo por ello, y tal vez fue demasiado. Ya estaba haciendo un buen trabajo y no necesitaba correr esos riesgos. Así que quizá la gestión del riesgo no fue la adecuada”.
Con su llegada a Alpine, el principal perjudicado será Paul Aron, ya que Hirakawa se subirá al monoplaza en el primer entrenamiento libre en el GP de Japón y, todo indica, Colapinto liderará la pelea en ese trío para desbancar a Doohan, si el oceánico tiene un mal comienzo de año. En la publicación aseguran que “permanecerá en la sombra” y agregaron una llamativa apreciación: “Después de quitarle tan rápidamente el lugar como reservista a Paul Aron, apuntará aún más rápido al asiento titular de Jack Doohan”. En todo caso, se trató de una decisión de Alpine al oficializar el arribo de Hirakawa y traer a un conductor ajeno a su academia para reforzar ese lugar.
Fuente Onfobae