Graciela Fescina, titular de la Dirección Nacional de Registro Único de Aspirantes a Guarda con fines Adoptivos (DNRUA), se refirió a la dificultad de conseguir una familia a niños con discapacidad o en segunda infancia, en el marco del III Encuentro Regional de Intercambio y Reflexión sobre Prácticas de Adopción que se está desarrollando en el Poder Judicial provincial.
En tanto, en diálogo con el Área de Prensa del Poder Judicial, agradeció la convocatoria a esta reunión y evocó que, luego de una primera reunión con el equipo santiagueño del RUA, se lograron óptimos resultados interinstitucionales
“Es importante que se tome conciencia que el niño, sujeto de nuestro trabajo, debe estar por encima de la gestión y cada actor del proceso aportar para proteger sus derechos. Que los adultos se preparen para formar esa futura familia, los jueces y órganos de protección se ajusten a los tiempos establecidos por el Código Civil, en forma solidaria y velando por las necesidades del resto”, manifestó la funcionaria nacional.
Explicó que la actual planificación de las reuniones es por regiones debido a las similitudes sociales pero se realizará un encuentro nacional este año, ya que muchas veces las necesidades del norte son satisfechas por las provincias del sur y viceversa.
“Sucede en general, acotó la profesional, que en el norte se dan situaciones de mayor cantidad de niños que requieren una familia y en el sur mas postulantes, por eso vamos a realizar un encuentro nacional para aunar ambas realidades”.
Sobre la situación de los registros provinciales mencionó que aunque es dispar el trabajo lo importante es hacerlo en forma conjunta y los que tienen mayor potencial apoyar a los otros, logrando así coordinación y solidaridad institucional.
En relación a los avances logrados en su gestión, señaló que se terminó de conformar la red y también que se observa una mayor apertura hacia la discapacidad y la diversidad de género. “Basados en la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad nos orientamos en la búsqueda de postulantes de adoptar niños con esta problemática, logrando mayor apertura y madurez de la sociedad”.
Asimismo, sobre los desafíos con los que se enfrentan, comentó que es importante naturalizar que el postulante tiene el derecho de estar inscripto pero no se le garantiza que pueda formar una familia por este medio porque en general los padres crían a sus hijos por lo que no hay tantos niños en situación de adoptabilidad. “Estamos trabajando para que haya una apertura a pensar que si bien formar una familia se piensa con un bebe, la realidad de adopción puede ser con niños mas grandes y con alguna discapacidad”.
Sin embargo, aclaró que “en este momento hay aproximadamente 200 chicos con alguna discapacidad, que constituyen un grupo de hermanos o transcurren la segunda infancia que también forman el universo de la adopción y que están hace tiempo en las instituciones porque ningún adulto ha podido empatizar y lograr ese encuentro familiar”.