
El Gobierno de Estados Unidos, bajo la administración del presidente Donald Trump, expresó su “preocupación” por la inhabilitación de Marine Le Pen, líder del partido francés Agrupación Nacional (RN), condenada este lunes por malversación de fondos europeos. La portavoz del Departamento de Estado, Tammy Bruce, sugirió que la decisión judicial podría responder a motivaciones ideológicas.
“Aquí en Estados Unidos, apoyamos el derecho de todos a expresar sus opiniones en público. Estemos de acuerdo o no”, continuó Bruce. También expresó su “desacuerdo” con la calificación de Le Pen como una figura de extrema derecha.

“El Estado de derecho ha sido completamente violado por la decisión que se tomó”, aseguro Le Pen. “Se trata de un desacuerdo administrativo con el Parlamento Europeo. No hay enriquecimiento personal, ni corrupción, ni nada de eso», defendió.
Lejos de aceptar el fallo, Agrupación Nacional llamó a la movilización de sus simpatizantes con el respaldo de sus aliados internacionales. “La condena con ejecución provisional de Marine Le Pen, que le impide ser candidata en 2027, es un escándalo democrático. Mostrémosles, a través de nuestra movilización popular y pacífica, que la voluntad del pueblo es más fuerte”, declaró Jordan Bardella, presidente del partido.
Le Pen, quien actualmente encabeza las encuestas de intención de voto en Francia, lidera desde 2011 el partido Agrupación Nacional, fundado por su padre Jean-Marie Le Pen, y ha sido una figura central del movimiento nacionalista europeo. Su condena se enmarca en una investigación sobre el uso indebido de recursos asignados a asistentes parlamentarios durante su mandato como eurodiputada.
La reacción de Washington marca una inusual crítica directa al sistema judicial francés por parte de un gobierno estadounidense, y ocurre en un contexto en el que varios líderes populistas han denunciado lo que califican como judicialización de la política en Europa y América del Norte.
(Con información de EFE)
Fuente Infobae