
La pérdida o el robo de una tarjeta de crédito es un hecho desafortunado que puede traer serios riesgos si no se actúa con rapidez. Además de la pérdida de grandes sumas de dinero, los riesgos de fraude y la utilización no autorizada de la tarjeta pueden comprometer las finanzas personales y la identidad del afectado.
La autoridad aclara que la entidad financiera está obligada a proteger al usuario contra cargos fraudulentos si se reporta a tiempo, pero si se demora mucho, es posible que el titular de la tarjeta sea responsable de una parte o de la totalidad de los cargos realizados por el delincuente.

El primer paso tras la pérdida o el robo de una tarjeta de crédito es notificarlo al banco o entidad financiera lo antes posible. Según la FTC, la forma más segura de hacerlo es a través de la aplicación móvil del banco o llamando a la línea de atención al cliente.
Qué pasa si no se reporta el robo de una tarjeta de crédito a tiempo

Si no se reporta la pérdida o el robo a tiempo, existe la posibilidad de que el banco haga responsable al propietario de la cuenta de los cargos fraudulentos efectuados antes de que se bloquee la tarjeta.
Dependiendo de la legislación local y de las políticas que maneje la entidad bancaria, el titular podría estar obligado a pagar una parte o la totalidad de los cargos.
Además, una de las pautas de los expertos es que, junto a bloquear la tarjeta inmediatamente, se debe solicitar un reemplazo lo antes posible. Este proceso no solo protegerá el dinero, sino que garantizará que la cuenta asociada con la tarjeta permanezca segura mientras se investiga el incidente.
Cuáles estafas considerar en caso del robo de una tarjeta de crédito

Una de las estafas más comunes es la suplantación de identidad. Tras el robo de una tarjeta de crédito, los estafadores pueden intentar acceder a otros datos personales que estén almacenados, como el número de seguridad social o las contraseñas bancarias, para realizar cargos adicionales.
Es importante estar alerta ante cualquier solicitud de información sensible luego de este hecho. Si una persona recibe llamadas sospechosas o correos electrónicos solicitando sus datos, es esencial que no las comparta, y en su lugar, contacte directamente con el banco para confirmar si la solicitud es legítima.
Otra forma de fraude es el uso de la información personal para abrir nuevas cuentas de crédito a nombre de la víctima. Aunque esto pueda llevar algo más de tiempo, es crucial revisar periódicamente el informe de crédito para detectar cualquier actividad extraña.
Cómo pueden robar los fondos de la tarjeta de crédito

En el contexto del robo de una tarjeta de crédito, surgen estafas que intentan aprovecharse de la preocupación del usuario por proteger sus fondos. La FTC advierte sobre los estafadores que se comunican por teléfono, mensaje de texto o a través de redes sociales, ofreciendo seguros de protección ante el robo de la tarjeta.
Estos fraudes suelen hacerse pasar por representantes de la empresa emisora de la tarjeta y prometen proteger al usuario de los daños derivados del robo, pidiéndole que confirme su número de cuenta para activar el seguro.
Lo que buscan estos estafadores es obtener acceso a la información de la tarjeta y realizar cargos fraudulentos. La FTC destaca que las entidades de buena reputación nunca solicitarán datos confidenciales de esta forma.
Fuente Infobae