Israel amenazó el miércoles con lanzar una “nueva guerra” en la Franja de Gaza, que permitiría llevar a cabo la idea del presidente estadounidense, Donald Trump, de desplazar a la población del territorio palestino, si Hamas no liberaba a rehenes el sábado.
Entretanto, Qatar y Egipto trabajan como mediadores para intentar salvar la tregua, en vigor desde el 19 enero para una duración inicial de 42 días. Hamás envió a una delegación a El Cairo.
Pero las amenazas de Hamas de no liberar como previsto a un grupo de rehenes el 15 de febrero, y luego las advertencias de Israel, apoyado por su aliado estadounidense, de relanzar la guerra, hicieron tambalear la tregua.
“La nueva guerra en Gaza será de una intensidad diferente de la anterior al alto el fuego (…) También permitirá hacer realidad la visión” de Trump para Gaza, agregó.
Aplaudido por Israel y criticado en el resto del mundo, la propuesta de Trump prevé poner la Franja de Gaza bajo control estadounidense y reubicar a sus 2,4 millones de habitantes en Egipto y Jordania, para reconstruir el territorio.
Hamas, bajo el pretexto de que Israel violó el acuerdo de la tregua al bloquear la entrada de ayuda humanitaria, amenazó el lunes con no seguir con la liberación de rehenes el sábado, como estaba previsto.
Israel y Estados Unidos respondieron con reinciar el conflicto si el movimiento islamista no cumplía con sus compromisos.
“Si Hamas no libera a nuestros rehenes antes del mediodía del sábado, el alto el fuego terminará y (el ejército israelí) reanudará los intensos combates hasta que Hamas sea derrotado definitivamente”, aseguró el martes el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

Esta amenaza se hizo eco de la del mandatario estadounidense, quien un día antes advirtió que se desataría un “infierno” si Hamas no liberaba para el sábado a “todos” los rehenes israelíes.
El movimiento palestino respondió este miércoles diciendo que “no aceptará el lenguaje de amenazas” de Estados Unidos e Israel y urgió al Estado hebreo a “comprometerse a aplicar los términos del acuerdo de alto el fuego para la liberación” de los rehenes.
Las negociaciones para preparar la segunda fase del acuerdo de tregua no empezaron, lo que para Hamas se debe a una “obstrucción continua” de Israel para “sabotearla”.
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que interviene para recuperar a los rehenes una vez liberados, pidió a los dos bandos que “se respete el cese de hostilidades”, ya que “cientos de miles de vidas dependen de ello”.
La segunda fase del acuerdo debe conducir a la liberación de todos los rehenes y al fin definitivo de la guerra.
La ofensiva israelí en Gaza dejó al menos 48.219 muertos, sobre todo civiles, según datos del Ministerio de Salud del territorio palestino, consideradas fiables por la ONU.
La tercera y última fase del acuerdo está destinada a la reconstrucción de Gaza, un colosal proyecto que según la ONU costará más de 53.000 millones de dólares.
Ambos dirigentes pidieron el lanzamiento “inmediato” del proceso de reconstrucción de Gaza “sin desplazar al pueblo palestino de su tierra”.
(Con información de AFP)
Fuente Infobae