Los Gutiérrez, fecunda familia bandeña que hizo un gran aporte a la cultura

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"El Cuarteto Rubí" de izquierda a derecha Andrés, otro integrante, El Gringo y Cacho Gutiérrez.

 Por Miguel Coria. Especial para LA BANDA DIARIO 

Si las tradiciones atesoran la memoria de una cultura es indudable la necesidad de recrearlas y rescatarlas; es por ello que cada vez que llega el mes de Septiembre, mes de ls ciudad de La Banda, tratamos de evocar esos nombres que a lo largo de los años hicieron un gran aporte desde lo musical al desarrollo y engrandecimiento de la sabiduría del pueblo.

Decía el poeta Felipe Rojas: “La Banda es el meridiano de una auténtica vocación del canto, inspirada en el aliento de sus precursores, que dejaron su herencia y su guía en las posteriores etapas generacionales”; y en este apasionante tema de la bandeñidad siempre debemos tener memoria y recordar, porque se lo merecen, a músicos y cantores que hicieron de su arte un hecho cotidiano y se erigieron en verdaderos personajes marcando un estilo y una época en le bohemia bandeña.

Es por ello que en esta pequeña crónica recuperamos a una familia bandeña donde la música fue su arte y desde ese lugar realizaron su gran aporte y que hoy recobramos en un acto de justicia para redimir su legado y contribución a la historia musical de nuestra ciudad de La Banda.

“Los Gutiérrez” han sido una prolífica familia donde el arte musical marco su destino. Dos de sus integrantes (las hermanas Miriam y Mirta “Peque” Gutiérrez) dialogaron con LA BANDA DIARIO, para adentrarse a su historia familiar.

Carlos Gutiérrez y Reina Bartolini fueron los que fecundaron la familia y crearon junto a sus hijos un clan de músicos y cantores. El iniciador fue Carlos, eximio guitarrista y músico, acompañó a notables folcloristas y además fue el creador e integrante de la agrupación “Guitarras Argentinas”, donde en forma instrumental realizaban versiones de folclore, tango y otros ritmos.

Y ese virtuosismo heredaron sus hijos: Juan Carlos «Cacho»; Luis Alfredo “El Gringo”; Noemí del Valle y Nancy Gutiérrez. El patio de su  hogar en la esquina de la calle Pellegrini y Taboada los fines de semana era visitado por innumerables músicos y cantores que con sentida expresividad recorrían el camino del canto.

Con los años dos de sus hijos “Cacho” y el “Gringo” junto a su tío Andrés Gutiérrez dieron origen al “Cuarteto rubí», recordada agrupación que versionaban el repertorio del famoso “trío”; con una basta trayectoria en distintos bailes, clubes y confiterías de La Banda y Santiago donde mostraban su talento en los distintos escenarios.

Entrados los años setenta los hermanos “Cacho” y “el Gringo” dieron origen a otro grupo musical “Los Ángeles”, donde incluyeron en su formación a dos de sus hermanas Noemí del Valle y Nancy Magdalena, donde también otro músico y cantor bandeño tuvo su lugar: Alberto Villalba “Chiquito”, y en algún momento de su andar por los escenarios otro miembro de la familia, Marcelo Gutiérrez, integró la agrupación.

Con “Los Ángeles”, donde realizaban versiones de  música “Beat”, recorrieron la provincia y en algún momento traspasaron las fronteras santiagueñas. Tuvieron un reconocido éxito actuando en los famosos bailes de distintos clubes, en los famosos carnavales de Sarmiento y Central Argentino, del Tiro Federal y Villa Juana  y siempre su padre, Carlos, fue la compañía y el aliento en cada presentación.

Con el fallecimiento de Carlos Gutiérrez (1990), los hermanos callaron sus voces y sus instrumentos, pero la pasión por la música nunca los abandonó.

Con la desaparición física años después  de los hermanos “Cacho”, “el Gringo” y Noemí del Valle, la familia se llamó a silencio; hoy sólo quedan los buenos recuerdos, los hijos y nietos que heredaron el talento musical que los acompaña en el camino de la música.

En la tarea del rescate y preservación de esos hombres y mujeres que hicieron de su arte un hecho cotidiano acumulando muchos sueños, algunos de ellos cumplidos y en este mes de Septiembre donde afloran nuevamente los recuerdos de la historia de nuestra ciudad de La Banda,  la familia Gutiérrez ocupa un lugar dentro de la memoria bandeña.

La música fue su vida y sus innegables condiciones de músicos es el muestrario de la vida y las costumbres de este pueblo cantor que sigue siendo fuente inagotable y ese talento perdura en cada amanecer que despierta y crece para no morir jamás.

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