Mina Bonino criticó a las influencers de Instagram por inducir a la anorexia

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“Dormía y no sabía si al otro día iba a despertarme”,expresó Mina Bonino.Así recordó la dura etapa por la que tuvo que pasar cuando a los 21 años cayó en la anorexia. Medía 1,65 y pesaba menos de 48 kg. Si bien la periodista indicó que nunca dejó de comer, su masa corporal era muy baja.

“A veces me pongo a mirar cuentas de Instagram donde sólo muestran platos de comida, chicas que lo único que hacen es entrenar y mostrar su estilo de vida, y me acuerdo que yo también las miraba. Yo también deseaba ser como ellas e imitarlas», señaló.

«Hoy me doy cuenta que somos el ejemplo de las más nenas. Yo no quiero ser ese ejemplo, yo no quiero fomentar el descenso de peso con alimentos light, productos caros y cosas que no están al alcance, ni del bolsillo de todos ni de cualquier supermercado. Yo no quiero ser la que les muestra el almuerzo con una ensalada y agua, porque indirectamente el mensaje que se deja es ‘si como agua y ensalada voy a estar como ellas’, y no, no quiero que sean como yo, porque yo sufrí. Yo sufro y padecí todo lo que seguramente muchas padecen y lo ocultan”, así comienzo el texto de Mina sobre la influencia que las redes sociales tuvieron en su salud.

Mina pasó una semana internada debido a una pancreatitis “porque el descenso abrupto de peso te lleva a formar piedras en la vesícula”. En su relato, indicó que decidió contarlo porque cada vez son más las jóvenes que le preguntan por su peso y su cuerpo.

“Yo también creí lo de las cuentas de Instagram que muestran la comida. Dejé de consumir azúcar, grasas, deje de comer harinas, dejé de comer carnes, y cuando me di cuenta comía clara de huevo y manzana. ‘Dejé las harinas y me siento menos hinchada’, ‘Dejé la carne roja porque tiene grasa y es mala’, ‘Dejé el pollo porque tiene hormonas’, ‘no necesitás azúcar, ponele stevia’, leía. ¿Para qué? ¿Para tener el cuerpo que ellas tienen? ¿Para alejarme de la vida social sin poder disfrutar de una pizza con mis amigas?¡Si yo pudiese comerme una porción aunque sea todos los viernes no saben lo feliz que sería!”, reconoció la periodista y aseguró: “Pero no puedo, porque me enfermé y hoy la cabeza no es suficientemente fuerte para poder hacerlo”.

En su texto Mina le recomendó a los padres que hablen con sus hijos sobre el tema y que les enseñen a no ser hirientes con sus comentarios. “Nadie tiene el derecho de opinar sobre tu cuerpo. El cuerpo perfecto es el que tiene salud, es el que le queda bien a uno mismo”, recalcó.

“Si necesitan ayuda búsquenla en un profesional porque les aseguro que en Instagram no está. Yo no soy ejemplo de nada. Me enfermé por querer conformar. Porque no soporté el pibe que un día me dijo que tenía piernas grandes. Porque no pude asumir que soy así, y no tengo porque cambiar por nadie. Me di cuenta tarde y hoy pago las consecuencias. Padres, hermanos, amigos, si tienen una hija háblenle. Yo sin mi familia nunca hubiese podido salir adelante”, finalizó.

Actualmente Mina sigue luchando para no recaer en la enfermedad. Está controlada por una nutricionista, un psicólogo y un psiquiatra “porque los problemas alimenticios nunca se terminan de ir del todo”, indicó.

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