En una jornada marcada por la escalada del conflicto, seis personas murieron el martes a raíz de ataques ocurridos en Rusia y Ucrania, con Kiev como uno de los principales focos de tensión tras un inusual ataque ruso con drones a plena luz del día.
Un ataque ruso con drones durante el día en Kiev dejó restos de aeronaves no tripuladas en distintos puntos de la ciudad, entre ellos el barrio de Shevchenkivsk, donde se produjo una colisión vehicular que resultó en un peatón hospitalizado.
En otras regiones de Ucrania también se registraron ataques. En Krivói Rog, un bombardeo ruso mató a un hombre de 40 años y dejó cinco heridos, mientras que en la ciudad oriental de Chuguev, el lanzamiento de proyectiles sobre un barrio residencial provocó la muerte de un hombre de 70 años, según autoridades locales.
Otro hecho relevante del día fue el ataque con drones ucranianos contra una refinería de petróleo en la ciudad portuaria de Tuapsé, ubicada en el sur de Rusia, a orillas del mar Negro. Tras el impacto, se produjo un incendio en las instalaciones, lo que llevó a la evacuación preventiva de 60 residentes de viviendas cercanas, según el gabinete de crisis regional.
El presidente ruso, Vladímir Putin, fue informado directamente por el ministro de Emergencias, Alexandr Kurenkov, acerca de los incendios en los depósitos de la refinería, según confirmó el portavoz del Kremlin.
Ante este incidente, Putin dispuso el traslado de Kurenkov a Tuapsé para supervisar el operativo de extinción y mitigar las consecuencias del siniestro. Las autoridades declararon el estado de emergencia regional en el distrito municipal, mientras que más de 250 bomberos y 62 equipos especializados trabajan para controlar la situación.
La terminal de Tuapsé, clave para la exportación de crudo ruso, ya había sido blanco de ataques similares los días 16 y 20 de abril.
