En la previa de la cena del último día del año, un vecino del barrio San Martín vivió un insólito episodio.
Según se informó, Víctor González de 76 años, residente en calle Sáenz Peña, en horas de la tarde, se dirigió a negocio para comprar una soda.
Al consultar el costo del producto, el almacenero le dijo que estaba 1.300 o 1.400 pesos; al revisar correctamente el precio, le dijo que valía $1.500.
González se dirigió al negocio de al lado. Cuando se dirigía a su moto, observó que el almacenero lo estaba aguardando.
Con un tono amenazante el comerciante le habría expresado, «no quiero que vengas más a mi negocio, si no ya vas a ver, te voy a meter un tiro».
Tras tomar conocimiento del hecho, la fiscal de turno dispuso una medida de prohibición de acercamiento.
