Bolivia y Chile retomaron el diálogo bilateral tras un reciente intercambio de información sobre trabajos de infraestructura y medidas de control en la zona fronteriza común, en un intento por fortalecer la coordinación entre ambos países.
El acercamiento se produjo luego de una reunión en La Paz entre el canciller Fernando Aramayo y el cónsul general de Chile en La Paz, Fernando Velasco, en la que la representación chilena entregó documentación solicitada por el Estado boliviano para su análisis técnico, en el marco de los acuerdos y normas vigentes.
Según la Cancillería boliviana, el material remitido aborda intervenciones en la frontera y será evaluado por instancias competentes, mientras ambas partes coincidieron en la necesidad de profundizar los canales de comunicación y cooperación. Este intercambio también es visto como una señal de reactivación de la agenda bilateral, con énfasis en temas como la gestión fronteriza, el tránsito de personas y los vínculos comerciales.
Las relaciones entre Bolivia y Chile atraviesan una nueva etapa tras más de medio siglo de distanciamiento diplomático a raíz del histórico reclamo boliviano de acceso soberano al Pacífico, perdido en una guerra entre ambos países en 1884.
El distanciamiento entre La Paz y Santiago se profundizó en los últimos años, durante la gestión de Evo Morales (2006-2019) por la demanda marítima interpuesta por Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia en 2013 y el juicio que inició Chile ante el mismo organismo por las aguas del Silala en 2016.
Tras la victoria electoral de Rodrigo Paz en Bolivia y José Antonio Kast en Chile, las relaciones de ambas naciones parecían iniciar un nuevo capítulo. Ambos mandatarios manifestaron su intención de establecer vínculos plenos y sostuvieron tres encuentros: el primero fue en enero, en un foro del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) en Panamá; el segundo, en Miami, en la cumbre Escudo de las Américas convocada por Donald Trump, y el tercero fue el 11 de marzo, cuando Paz asistió a la investidura de Kast en Valparaíso.
Sin embargo, tras asumir la Presidencia el 11 de marzo, Kast firmó un decreto con el que ordenó reforzar el control militar en la frontera norte, con Perú y Bolivia, y construir “barreras físicas”, con lo que dio cumplimiento a su promesa electoral de combatir la migración ilegal.
La noticia generó polémica en Bolivia, donde analistas, actores políticos y exmandatarios, como Eduardo Rodríguez Veltzé (2005-2006) observaron que viola el Tratado de 1904, que delimita la frontera entre ambos países y otorga a Bolivia libre tránsito hacia las costas del Pacífico; y constituiría además un acto de hostilidad.
El Gobierno boliviano inicialmente minimizó la decisión de Kast, pero días más tarde, Paz respondió entre líneas a la estrategia chilena y dijo, en un acto de conmemoración de la guerra en la que se perdió el mar, que: “Nosotros no hacemos zanjas, nosotros hacemos puentes de la integración para unificar esas cinco naciones que están en torno a Bolivia”.
En este contexto, la reciente reunión entre el canciller Aramayo y el cónsul general de Chile se perfila como un primer paso para encauzar las diferencias surgidas en torno a las medidas fronterizas y reactivar los mecanismos de diálogo institucional.
Fuente Infobae
