«Andando en el andar, ocres, anaranjao,
dejan al monte siluetas chamuscadas,
el reflejo le pega en la espalda, como queriendo arder,
hay aves que salen queriendo aparentar,
el chamusco le llega y las hace volver,
cuando llega el ocaso en Los Quiroga,
me dan ganas de querer…»
Jose Luis Avila
