Artevivo se posiciona como una de las propuestas en expansión dentro del circuito de ferias culturales y de diseño independiente, con una dinámica que articula producción autogestiva, circulación artística y participación comunitaria. Impulsada por Naisha Chandni y Angie Agüero, la iniciativa funciona el Espacio Cultural Tinkuy, ubicado en el Club Hípico de Parque Aguirre, es un punto de encuentro entre emprendedores, artesanos, diseñadores y artistas, en un formato abierto y accesible.
En este contexto, la feria avanza con nuevas jornadas que marcan un cambio en su desarrollo. Las ediciones sexta y séptima se realizan el 12 y 19 de abril, respectivamente, e introducen una modificación en la frecuencia del evento. Lo que hasta ahora se organizaba una vez al mes pasa a concretarse en dos encuentros mensuales, en respuesta a la creciente concurrencia de expositores que buscan integrarse al espacio.
El crecimiento se refleja también en la cantidad de participantes. En su primera edición, ArteVivo reúne a 35 expositores en un formato más reducido, pero actualmente cada jornada supera los 90 emprendedores. Este incremento da cuenta de la consolidación de la feria como una plataforma de visibilización y comercialización para la producción independiente, así como de su capacidad de convocatoria.
Cada edición incorpora una programación artística en vivo que acompaña el recorrido del público. Un escenario abierto recibe a músicos, bailarines y performers a lo largo de la jornada, generando un flujo constante de intervenciones.
La ampliación de la frecuencia responde directamente al crecimiento sostenido tanto de expositores como de asistentes. La realización de dos ediciones mensuales permite ampliar el acceso, sostener la continuidad del evento y dar lugar a una mayor diversidad de propuestas dentro de un mismo espacio.
Más allá de su formato, ArteVivo se configura como un ámbito de permanencia y encuentro. La entrada libre y gratuita, junto con un entorno que admite la participación en familia, con amigos y mascotas, refuerza un perfil accesible y comunitario. En este sentido, la feria no se limita a la exhibición de productos, sino que propone una experiencia social vinculada al arte, el diseño y la producción local.
