El Juzgado en lo Correccional N° 6 de San Isidro condenó este martes a un exfiscal, dos abogados y un testigo por considerar que intervinieron en una operatoria destinada a introducir pruebas falsas en la investigación del ataque a la casa de Sergio Massa y Malena Galmarini en 2013, en Tigre.
Según se desprende del expediente, el episodio del 21 de julio de 2013, inicialmente presentado como un delito contra la propiedad, fue considerado en sede judicial como un hecho de “amedrentamiento político disfrazado de robo”. La causa original derivó en la condena de Díaz a 13 años de prisión tras allanamientos en los que se secuestraron armas y dinero.
En julio de 2013, días antes de las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires, el exprefecto entró con un arma y un silenciador a la casa del líder del Frente Renovador. Robó dinero en pesos y dólares e información contenida en pendrives del exintendente tigrense. A las pocas horas lo detuvieron.
Cómo fue la operatoria que confirmó la Justicia
De acuerdo con la resolución, entre noviembre de 2014 y marzo de 2015 se desplegó una maniobra para alterar el curso del proceso. El juzgado determinó que el entonces fiscal Carlos Washington Palacios “desvió deliberadamente la investigación de su objeto legítimo —las supuestas amenazas— hacia la desacreditación de las actuaciones policial/fiscal del caso Díaz” . Esa intervención buscó cuestionar las pruebas que habían sustentado la condena previa.
En ese contexto, los abogados Tomás Ángel Pérez Bodria y Esteban Mauricio Español “asesoraron e instruyeron a (César Emiliano) Jaunarena para que declarara falsamente”. Según el veredicto, “prestó declaraciones falsas” al afirmar que se había secuestrado más dinero del consignado y que una persona no identificada había ingresado con un bolso durante los allanamientos.
La sentencia también remarcó que la coordinación entre los acusados quedó acreditada a partir de registros de llamadas, grabaciones y testimonios. Incluso, un comisario declaró que le pidieron modificar su versión de los hechos antes del juicio oral.
El programa de Jorge Lanata Periodismo para Todos reveló varias escuchas en las que el fiscal dialoga con la mujer de Díaz, Graciela Garate. En la charla, Palacios le pide que no hablen más por teléfono porque le advierte que “están pinchados”. “No la voy a llamar porque tiene intervenidas las líneas. No me mande mensajes, lo que necesite me viene a ver directamente”, le pide el funcionario judicial.
A esta charla se suma otra del 14 de enero de 2015. En este caso, entre el exagente de la Prefectura en la que se nombra a los exministros de Seguridad Sergio Berni y Ricardo Casal. “Lo bueno es que Asuntos Internos da una buena mano”, comenta Díaz. “Decile que se maneje con Casal”, responde su esposa.
Las penas y la reacción de Malena Galmarini
Al momento de fijar las penas, el juez consideró la gravedad institucional del caso y el impacto sobre el sistema judicial. En ese marco, se impusieron seis años de prisión y 12 de inhabilitación para el exfiscal; cinco años de cárcel e inhabilitación profesional para los abogados; y cuatro años de prisión para el testigo.
El fallo también recordó que Palacios ya había sido destituido en 2019 por un jury que acreditó un accionar irregular y fuera de los límites de su función.
“Se metieron con mi familia. Intentaron ensuciar la verdad y terminaron CONDENADOS. El fiscal destituido Washington Palacios, los abogados Tomás Pérez Bodria y Esteban Español y el falso testigo César Jaunarena armaron una mentira para torcer una causa. La justicia tarda, pero llega. 13 años de mentiras, operaciones, ventajas políticas y corrupción llegaron a su fin. Se metieron en mi casa y con mi familia. Quisieron falsear la verdad para ensuciarnos e involucraron a mis hijos en su mierda. La condena es clara: NO TODO VALE”, escribió Galmarini en su cuenta de X.
Fuente TN
