Dante Sica: «La Argentina necesita dólares genuinos para crecer»

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Para Dante Sica, “es imposible pensar que esta misma administración vuelva a poner retenciones a productos como el trigo o el maíz, que han sufrido tanto”

«No creo que el Gobierno vuelva a poner retenciones al trigo y al maíz por una cuestión de reglas de juego con el sector inversor. No lo veo yendo marcha atrás». La definición corre por cuenta del director de la consultora Abeceb, Dante Sica, un hombre de referencia para la administración de Mauricio Macri en materia económica.

El analista sostuvo que «el stress financiero y la crisis cambiaria de los últimos 15 días fue demasiado elocuente para que todo el mundo se diera cuenta de la verdad: que la situación argentina está mejorando, pero todavía somos frágiles».

En diálogo con Infobae, Sica se refirió a la posibilidad de que el Poder Ejecutivo le pusiera un freno a la reducción gradual del 0,5% mensual a los derechos de exportación que pesan sobre el poroto de soja, medida que comenzó a regir en enero de este año y que se debiera extender hasta diciembre de 2019, es decir, hasta el final del mandato de Cambiemos.

«Si uno mira a un gobierno que lo primero que hizo fue quitarle un peso de regulaciones discrecionales, de falta de reglas de juego, que ha acomodado los mercados donde el sector agropecuario fue uno de los primeros en reaccionar, me parece que es imposible pensar que esta misma administración vuelva a poner retenciones a productos, como la soja, el trigo o el maíz, que han sufrido tanto», detalló.

De este modo, el economista dejó en claro que la economía argentina necesita más dólares generados por la economía real, de la cual el campo es la principal fuente, sino se la altera con el cambio de reglas de juego, que dólares especulativos atraídos por altas tasas de interés.

Sequía y rentabilidad

Sobre las consecuencias de la última sequía que derrumbó los números de la campaña gruesa 2017/18, el economista consideró varios aspectos: «por un lado, se contaba con menos a cantidad de granos; como consecuencia de esto y por el peso que la Argentina tiene en el mercado de la soja, los precios internacionales se había sostenido; además, había bastante stock de la cosecha pasada que los productores retuvieron para liquidar, a la espera de un avance en la baja escalonada de las retenciones».

 Para Sica, “en términos de exportaciones se iban a perder unos USD 2.500 millones y el impacto sobre la economía local iba a ser de USD 4.000 millones de actividad. Esto se comenzó a notar a principios de año en una baja en la adquisición de bienes de capital”

Sin embargo, aclaró que la devaluación del 30% en sólo 45 días «generó un fuerte incremento en términos de rentabilidad, porque si bien la inflación nunca llega a borrar el impacto devaluatorio, en términos reales hoy el productor tiene más ingresos de los que esperaba en diciembre y los que había proyectado el año pasado, con el mismo nivel de retenciones e iguales precios».

Expectativa y realidad

El titular de Abeceb volvió a la carga sobre un escenario posible en el que vuelvan los derechos de exportación. «Si tuviera que hacer una estimación, diría que es cero la probabilidad que el Gobierno vuelva a instaurar las retenciones a cualquier de los commodities y agregaría que hay una baja de probabilidad que el esquema gradual para la soja se postergue unos meses por el impacto devaluatorio, porque la rentabilidad empresarial ha sido muy fuerte», afirmó Sica.

Si bien el Gobierno dio por suspendido, aunque no por terminado, el debate por un congelamiento al esquema gradual de reducción a las retenciones del poroto de soja, un derivado de la oleaginosa cayó en desgracia. Se trata del biodiésel, uno de los productos por el que la Argentina se jacta de ser líder mundial en exportación.

Sucede que el Gobierno publicó en el Boletín Oficial el Decreto 486/2018 por el cual subió del 8 al 15% la alícuota del derecho de exportación del producto a partir del 1° de julio. Según los considerandos de la norma, «resulta necesario continuar propiciando la convergencia» entre las retenciones que se aplican al aceite de soja y el biocombustible derivado del mismo cultivo.

 Hasta diciembre a los embarques del combustible no se le aplicaba ningún impuesto para su venta externa, mientras que los de su principal materia prima, el aceite, tributaba una tasa del 27%, lo que generó que el año pasado las exportaciones de biodiésel fueran récord

Esta diferencia hizo que a fines del año pasado los EE.UU. acusaran a la Argentina de dumping (una práctica comercial que consiste en vender un producto por debajo de su precio normal, o incluso por debajo de su costo de producción) y le impusiera aranceles de ingreso superiores al 65%, lo que dejó al país prácticamente fuera de ese mercado.

El Jefe de Gabinete, Marcos Peña, descartó cambios en el esquema de reducción gradual de los derechos de exportación a la soja. Las que sí aumentaron fueron las alícuotas para el biodiésel

El Jefe de Gabinete, Marcos Peña, descartó cambios en el esquema de reducción gradual de los derechos de exportación a la soja. Las que sí aumentaron fueron las alícuotas para el biodiésel

Como muestra de acercamiento, el Gobierno decidió elevar las retenciones del biodiesel primero al 8% y ahora al 15%, mientras que en el caso del aceite de soja se van reduciendo gradualmente 0,5% por mes (de la misma manera que el poroto) y hoy se ubican en 24,5%, y bajando.

 Otro de los capítulos negativos está relacionado a la Unión Europea (UE), destino del 90% de la producción del biodiésel argentino. El bloque económico volverá a aplicar un mecanismo de análisis que podría derivar en nuevos derechos antidumping

La novedad llega a meses de que la UE retomara la compra del biocombustible nacional tras el cierre en 2013 por denuncias de dumping, cuenta que quedó saldada luego que la Argentina llevara el caso ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) y lo ganara, consiguiendo que las alícuotas para ingresar a ese mercado pasaran del 24,5% al 7 por ciento.

Dólares y crecimiento

En declaraciones públicas, el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y del Centro de Exportadores de Cereales (el tándem CIARA-CEC), Gustavo Idígoras, aseguró que el decreto del Gobierno «tiene una connotación claramente de recaudación fiscal» y añadió que la medida «va a deteriorar las condiciones de exportación del biodiesel».

El directivo de ambas entidades recordó que en lo que va del año, la Argentina logró colocar en el mercado europeo unas 600.000 toneladas de biodiesel, pero aclaró que esos negocios corren peligro en el segundo semestre por la reciente suba de derechos de exportación.

Este dato choca con una realidad que se complementa con el déficit fiscal y la «fragilidad» de la dependencia para obtener financiamiento externo que tiene el país: el déficit comercial. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), abril cerró con un «rojo» en las cuentas externas de USD 938 millones, el mayor desbalance desde noviembre pasado.

El organismo informó que ese resultado fue USD 112 millones superior al del mismo mes de 2017. Esta situación se dio pese a que las exportaciones (lo que se vende al exterior) crecieron 6,2%, alcanzando los USD 5.164 millones; aunque las importaciones (lo que se compra desde el extranjero) fueron superiores con una cifra que alcanzó los USD 6.102 (22% por arriba de igual período del año pasado).

Desde el Indec señalaron que la caída de USD 179 millones de las exportaciones de productos primarios se debió principalmente a las menores ventas de porotos de soja, que no pudieron compensar aumentos significativos de las ventas de cebada (USD 51 millones de diferencia entre un año y otro), y de pescados, crustáceos y moluscos (con una suba de USD 28 millones respecto a abril de 2017). De esta manera, el primer cuatrimestre del año cerró con un déficit de USD 3.420 millones frente a los USD 1.290 millones de enero-abril de 2017.

Sobre este punto Sica fue categórico: «Necesitamos una economía que, más que crecer de la mano del consumo interno, crezca gracias a las exportaciones, para que dejemos de ser tan frágiles y dependientes del financiamiento externo como en los últimos 40 años. Necesitamos dólares genuinos para crecer, para que el productor pueda comprar insumos, para que pueda pagar los tractores. En definitiva, para que la economía se mueva«, dijo el director de Abeceb.

Fuente: Infobae

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