El Ministerio de Salud Pública (MSP) confirmó el 2 de abril de 2026 la detección del primer caso en Ecuador de la variante Clado Ib del virus de la viruela símica (mpox), identificado como un caso importado. Se trata del primer registro de esta variante específica en el país, lo que activó de inmediato una alerta epidemiológica a escala nacional y el fortalecimiento de los mecanismos de vigilancia sanitaria.
El MSP indicó que el caso corresponde a una persona que contrajo el virus fuera del país, lo que reduce, en principio, la evidencia de transmisión comunitaria. Sin embargo, las autoridades sanitarias dispusieron el reforzamiento de las medidas de detección temprana, seguimiento de contactos y monitoreo constante para evitar la propagación del virus dentro del territorio nacional.

La viruela símica, también conocida como mpox, es una enfermedad infecciosa causada por un virus perteneciente a la familia de los orthopoxvirus, la misma a la que pertenece el virus de la viruela humana, erradicada en 1980. Aunque comparte ciertas características clínicas con esta última, la viruela símica suele presentar un cuadro menos grave en la mayoría de los casos.
La enfermedad se caracteriza principalmente por la aparición de erupciones cutáneas o lesiones que pueden localizarse en distintas partes del cuerpo, especialmente en la cara, las palmas de las manos y las plantas de los pies. Estas lesiones evolucionan desde manchas hasta ampollas y costras. A este síntoma se suman otros signos iniciales como fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, fatiga, escalofríos y la inflamación de ganglios linfáticos, un rasgo distintivo frente a otras enfermedades similares.
Ante este escenario, el Ministerio de Salud ha reiterado la importancia de adoptar medidas preventivas. Entre las principales recomendaciones se encuentran el lavado frecuente de manos, evitar el contacto directo con personas que presenten erupciones o síntomas compatibles con la enfermedad, y acudir a un centro de salud ante la aparición de signos sospechosos. Asimismo, las autoridades insisten en la necesidad de no automedicarse y de seguir las indicaciones médicas en caso de diagnóstico.
El MSP también informó que se encuentra proporcionando información educativa a la población, con énfasis en grupos considerados más vulnerables o con mayor riesgo de exposición. Estas acciones se enmarcan en los lineamientos de vigilancia epidemiológica establecidos en coordinación con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Aunque la confirmación de este primer caso no implica, por sí sola, una situación de transmisión masiva, sí representa un evento relevante desde el punto de vista sanitario. La introducción de una variante con mayor capacidad de contagio obliga a las autoridades a intensificar los controles y a la ciudadanía a mantener prácticas preventivas.
El contexto internacional ha mostrado que la viruela símica puede expandirse rápidamente si no se detecta y contiene a tiempo. Por ello, la capacidad de respuesta temprana, el rastreo de contactos y la comunicación clara de riesgos se convierten en elementos clave para evitar brotes de mayor escala.
Las autoridades sanitarias han señalado que continuarán monitoreando la evolución del caso y de posibles nuevos contagios, mientras se refuerzan los sistemas de vigilancia en todo el país. La situación, aunque bajo control, se mantiene en observación permanente.
Fuente Infobae
