El Gobierno cayó en todos sus indicadores, según un estudio de la Universidad de San Andrés

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Cayeron todos los indicadores. Hay casi un 70% de insatisfacción con la «marcha general» del país y hay poquísima confianza en los tres poderes del Estado.

El 53% de los consultados desaprueba la gestión de Mauricio Macri. La curva de aprobación empezó a descender desde fines del año pasado, después de las elecciones legislativas de octubre en las que Cambiemos obtuvo un amplio triunfo. La imagen del Presidente empezó a bajar incluso desde aquellos tiempos. Aunque a pesar de la pendiente descendiente iniciada hace algunos meses, tanto Macri, como María Eugenia Vidal y Elisa Carrió son aún los políticos con mejor imagen de la Argentina.

Son algunas de las conclusiones de la encuesta de satisfacción política y opinión pública de la Universidad de San Andrés, realizada entre el 16 y el 23 de abril en base a 1.000 casos diseminados por todo el país.

Diego Reynoso, a cargo de la muestra, no cree que «esta caída en particular pueda poner en riesgo la eventual reelección». «En todo caso, si en 2019 el Presidente se encontrara con estos números en la opinión pública​ ahí si, se complica reelegir. La opinión pública es volátil. En febrero, marzo de 2017 el gobierno también atravesó un momento difícil en cuanto a los valores de aprobación y satisfacción, según nuestra encuesta, sin embargo recuperó posición para octubre y llegó a su pico máximo. Desde entonces cae todos los meses. El gobierno parece manejar bien el ciclo de la opinión pública y el ciclo electoral. La incógnita es si de aquí a 2019 también podrá recuperar o encontrará muy desgastado su vinculo con la opinión pública. Lo que podría suceder es que en este bajón de apoyo, también se haya ido algo de credibilidad en la emisión de mensajes», subraya el especialista.

En octubre del año pasado, el mes de las legislativas, el 53% de los consultados mostraba satisfacción por la marcha general del país. Tres meses más tarde, en enero, disminuyó al 39%. Fue después del debate y la violencia callejera en torno a la polémica Reforma Previsional, que el Gobierno pudo aprobar tras una sesión que naufragó y que estuvo rodeada de enfrentamientos entre policías y manifestantes en las inmediaciones del Congreso. El mes pasado, solo un 30% de los encuestados por la Universidad de San Andrés se mostró satisfecho por la situación general del país.

De todos modos, la mayor insatisfacción de la sociedad está centrada en la Justicia, que registra una desaprobación del 85% contra un 81% de la Cámara baja, 79% del Senado y 66% del Poder Ejecutivo. Los tres poderes empezaron a notar un marcado descenso hacia fines del año pasado.

«En general siempre el Ejecutivo es mejor valorado que el Legislativo y el Poder Judicial. Pero en general hay una caída de la política, de los poderes públicos como un todo. Es un momento​ ​de pérdida de la confianza. En cierto modo es entendible, porque Cambiemos llegó al gobierno con las expectativas muy altas.​ Hoy no las está pudiendo satisfacer en alguna medida», analiza Reynoso.

Entre los ministros con peor imagen, según el estudio, se ubican Nicolás Dujovne, Juan José Aranguren, Luis Caputo, Jorge Triaca, Oscar Aguad y el rabino Sergio Bergman. Son algunos de los funcionarios más cuestionados por la oposición.

El ministro de Hacienda quedó en el ojo de la tormenta por los últimos desatinos en materia económica, en especial por la abrupta subida del dólar, que la semana pasada alcanzó los 23 pesos. Igual que su par de Finanzas. El de Energía, en tanto, es uno de los funcionarios más apuntados por los aumentos en las tarifas de los servicios públicos, que la oposición querrá frenar esta semana en la Cámara de Diputados. El ministro de Defensa arrastra varios meses en la picota por la desaparición del submarino ARA San Juan.

Entre las políticas públicas mejor evaluadas se ubican la obra pública -que sufrirá recortes por la decisión del Gobierno de achicar el déficit fiscal-, la única con más del 50% de aprobación, seguida por la Modernización del Estado, la política exterior y la de Transporte.

Rogelio Frigerio y Guillermo Dietrich son, en ese sentido, dos de los ministros mejor posicionados en cuanto a imagen, acompañados por Carolina Stanley y Marcos Peña.

El posicionamiento de los gobernadores es heterogéneo. Entre los mejores se ubican María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta, del oficialismo; Juan Schiaretti y Juan Manuel Urtubey, del peronismo de buena relación con la Casa Rosada, y Alberto Rodríguez Saá, uno de los pocos mandatarios aún enrolado entre las filas K.

En el otro extremo se ubica Alicia Kirchner: es la gobernadora con peor imagen de la Argentina.

Para Reynoso, ningún dirigente opositor «está capitalizando la caída del Gobierno en términos de imagen». «Ese es un activo del Gobierno. No hay, al menos por ahora, una alternativa política factible y viable. Por ahora no hay nadie a la vista que pueda superar, incluso en caída, la imagen de los principales lideres de la coalición de gobierno: Mauricio Macri y María Eugenia Vidal. Incluso Horacio Rodríguez Larreta tiene una imagen relativamente positiva. Del lado de la oposición emergen Juan Manuel Urutubey, y quizas una reaparación de Sergio Massa, pero aún no logran nacionalizar su liderazgo. Cristina si está nacionalizada, pero como ya es costumbre decir, si bien tiene un piso alto, tiene a la vez un techo muy bajo», abunda el director de la encuesta de la Universidad de San Andrés.

El estudio también indagó sobre la despenalización del aborto, uno de los debates impulsado por el Gobierno en los últimos meses que se coló en la agenda parlamentaria y mediática. El 51% de los consultados se mostró a favor del proyecto de ley de interrupción del embarazo no deseado. De ese número, un buen porcentaje se ubica dentro de un nivel socioeconómico alto y en la ciudad de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires y la Patagonia.

Por el contrario, un 44% de los consultados se pronunció en desacuerdo con los proyectos de ley de despenalización del aborto. En su mayoría, del núcleo del «oficialismo duro». Macri y los principales dirigentes y funcionarios de la cúpula del macrismo se pronunciaron a favor del debate pero en contra de la despenalización.

Fuente: infobae

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