La incorporación de Argentina como integrante fundador del Consejo de Paz, organismo internacional lanzado por Donald Trump durante el Foro Económico Mundial de Davos, configura un salto diplomático en las relaciones con Estados Unidos, pero sobre todo un primer avance de la nueva política exterior a la que apunta el presidente Javier Milei.
Este martes, la cuenta oficial del Consejo de Paz —Board of Peace, en inglés—, le dio la bienvenida a todos los países que la integran, incluida la Argentina. Forma parte del grupo inicial de países Camboya, Albania, Armenia, Azerbaiyán, Baréin, Bulgaria, Hungría, Egipto, El Salvador e Indonesia. Durante la sesión de apertura en Davos, la ratificación de la carta fundacional sumó la presencia de líderes de Baréin y Marruecos.

Una altísima fuente de la Casa Rosada confirmó a Infobae que el Gobierno primero debe conseguir la ratificación del Congreso para poder integrar ese nuevo organismo de manera plena.
Quien ofició de titular de esa área por parte del oficialismo hasta hace un mes y medio en Diputados fue el ahora embajador en Bélgica y la Unión Europea, Fernando Iglesias. Una de los dos vicepresidentes también era Juliana Santillán: ella tendría las chances de quedarse con la máxima silla de la Comisión. En el Senado, en tanto, quien había sido ratificado en ese rol para el período 2025 había sido el formoseño Francisco Paoltroni.
No tardará mucho en que esas comisiones se reactiven. En el temario dispuesto por decreto por el presidente Milei se incluyó la ratificación parlamentaria del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. La cámara de origen sería Diputados.
En ese contexto, Trump escribió recientemente que el nuevo organismo podría transformarse en “uno de los organismos más trascendentales jamás creados”, considerando el ingreso de 59 países al proceso de paz en Oriente Medio. Esta expansión internacional respalda la apuesta de Trump de posicionar a Estados Unidos fuera de marcos tradicionales como la ONU.
De acuerdo con la información difundida por el Consejo, los países que deseen adquirir un “asiento permanente” deberán abonar USD 1.000 millones. Sin embargo, Argentina no deberá abonar porque todavía no determinó que sea una afiliación de esa índole, teniendo tres años de gracia como para decidirlo.
El liderazgo del Consejo de Paz recae exclusivamente en Donald Trump, quien posee potestad de veto sobre todas las decisiones y controla la agenda institucional. El comité ejecutivo incluye figuras como Marco Rubio (secretario de Estado), Jared Kushner, el enviado especial Steve Witkoff y el ex primer ministro británico Tony Blair.
En su discurso en Davos, Trump agradeció la labor de Steve Witkoff y de Jared Kushner en la liberación de rehenes y la coordinación de la ayuda humanitaria en Gaza. “La combinación del Consejo de Paz con el tipo de personas que tenemos aquí, junto con las Naciones Unidas, puede ser algo muy, muy único para el mundo”, declaró el expresidente estadounidense.
Entre los objetivos prioritarios del plan de 20 puntos del Consejo de Paz, el más urgente es el fin de la guerra entre Israel y Hamas, además de priorizar la reconstrucción y la administración civil en la Franja de Gaza. Según los estatutos de la organización, la supervisión recaerá sobre un comité tecnocrático palestino que administrará transitoriamente el enclave, mientras la Junta coordina el despliegue de la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF), orientada a mantener el alto el fuego y a desarmar a los grupos insurgentes.
La Junta de la Paz, tal como detalló Trump, planea intervenir en otros focos de conflicto global, como la guerra en Ucrania y la llamada “Operación Martillo de Medianoche” destinada a frenar el programa nuclear de Irán. Durante su intervención, el líder republicano también mencionó otros desafíos, como la normalización de la crisis en Venezuela y la eliminación del grupo ISIS en Siria, entre otros. El balance de Trump incluyó una revisión de las mediaciones estadounidenses en diferentes regiones.
“Mucha gente no sabía en 2020 que algunas de esas guerras estaban ocurriendo. Y algunas de ellas llevaban, en un caso, 32 años, en otro caso, 35 años, y en otro, 37 años. Nos alegró mucho detener la guerra que había comenzado entre India y Pakistán, dos naciones nucleares. Y me sentí muy honrado cuando el primer ministro de Pakistán dijo que el presidente Trump salvó 10 y quizás 20 millones de vidas al lograr que eso se detuviera justo antes de que ocurrieran cosas malas. Como presidente, puse fin a esas ocho guerras en nueve meses, incluyendo Camboya y Tailandia. Y, por cierto, muchos de los líderes están aquí. Kosovo y Serbia, la República del Congo y Ruanda, Pakistán e India, Israel e Irán, Egipto y Etiopía. Estamos trabajando en eso ahora mismo”, afirmó Trump en el foro.
Fuente Infobae
