La demanda judicial presentada por el exasistente personal de Ezequiel “Pocho” Lavezzi ha colocado al exfutbolista argentino en el centro de un conflicto legal cuyo impacto excede el ámbito deportivo. El reclamo, que asciende a más de 500 millones de pesos, no solo expone una relación laboral de casi dos décadas, sino que también refleja el nivel de intimidad y confianza que caracterizó este vínculo durante toda la carrera del delantero.
El propio Bremer enfatizó: “El señor Dominici empieza a trabajar con el Pocho Lavezzi en 2005. Ahí empezaron las funciones que luego terminaron siendo la de una mano derecha”. Este rol implicaba una disponibilidad permanente, sin horarios, con responsabilidades como acompañarlo en sus destinos internacionales, gestionar la logística de sus mudanzas, coordinar el estado de sus viviendas, realizar compras y hasta efectuar depósitos o retiros de fondos a nombre del exjugador, según explicaron en el ciclo televisivo citado.
El carácter confidencial del trato entre ambos constituye un elemento clave en la demanda. En palabras de Bremer en a24.com, el vínculo “no es ‘pagame este servicio’, es ‘hay que hacer un primer depósito de una inversión en Punta’, se me ocurre”. Además, el asistente asegura poseer acceso total a las finanzas de Lavezzi, un punto confirmado por el panel: “Él tenía el poder para comprar, según dice él, autos e inmuebles a nombre del Pocho Lavezzi, él ponía el gancho, él tenía acceso a las cuentas, él tenía el circulante”, declararon durante la transmisión.
Según el documento que expuso el denunciante, Lavezzi lo había demandando antes a él por un dinero no devuelto. “Dominichi le había pedido un prestamo al Pocho Lavezzi que jamás se lo devolvió. El Pocho lo demanda… casi 170 mil dólares a devolver en marzo de 2022 y nunca lo devolvió”.
La exposición pública de este conflicto sorprende, en parte, por el nivel de confianza alcanzado entre las partes. A lo largo de 19 años, Dominici acompañó a Lavezzi en sus diferentes etapas profesionales, incluyendo sus residencias en Nápoles, París y China, una dedicación integral reiterada. Bremer subrayó que el vínculo laboral, indefinido y carente de límites horarios, es uno de los puntos medulares del reclamo que ahora toma curso en la justicia.
Mientras atraviesa este proceso legal y tras haber enfrentado episodios difíciles relacionados con su salud, Ezequiel Lavezzi se mantiene alejado deliberadamente del centro mediático. Tras viajar a Punta del Este junto a su familia, el propio Lavezzi evitó declaraciones y confirmó su intención de descansar, sin planes de regresar a la actividad deportiva.
En paralelo, la atención pública sobre Lavezzi se vio renovada también por su vida personal, marcada por la llegada de su segundo hijo y una mayor presencia en redes sociales. En una entrevista con el programa Puro Show (El Trece), el exfutbolista expresó: “Sigo con el tratamiento. La verdad que estoy bien, estoy muy contento con todo eso”. Acerca de su rol como padre, añadió: “Me encuentro en una edad donde tengo otras prioridades y claramente me tiene muy contento y me hace sentir diferentes cosas a la primera vez”.
Consultado sobre la carrera deportiva de Tomás, su hijo mayor, Lavezzi manifestó su satisfacción: “Estoy muy contento, muy orgulloso de lo que le tocó vivir. Trato de que haga las cosas que le gustan a él y vaya viendo lo que va experimentando”, dijo en El Trece. Además, se refirió al respaldo de Tomás en momentos difíciles: “Es mucho más maduro de la edad que tiene y estoy contento porque me ha apoyado de esa manera”.
Respecto a la disputa legal aún existente con su expareja Yanina Screpante —quien lo demanda por 15 millones de dólares (USD 15 millones)—, el exjugador optó por no hacer comentarios: “No hablo de eso”.
La última aparición pública del Pocho Lavezzi fue el último viernes cuando formó parte de la derrota de Argentina ante Uruguay por 5-2, en un partido de disputado en formato reducido en la Playa Mansa de Punta del Este, marcando el inicio de la plataforma AFA Leyendas, que busca honrar a las figuras históricas del fútbol argentino.
El ciclo, según detalló Leandro Petersen, Chief Commercial & Marketing Officer de la Asociación del Fútbol Argentino, incluirá una “agenda anual de eventos y partidos” pensada para los exfutbolistas de la selección y aspirando a consolidarse como espacio de integración y memoria para futuras generaciones. La AFA destacó que el ciclo 2026 servirá como punto de partida para nuevas actividades internacionales que fortalezcan el vínculo de las leyendas con los hinchas, tanto en el país como en el exterior.
El equipo uruguayo, que contó con Juan Castillo, Andrés Scotti, Diego Godín, Diego Forlán y Rubén Paz como iniciales, se adelantó en el marcador con un gol de Godín tras un centro de Paz. Por el lado argentino, Sergio Goycochea, Rolando Schiavi, Maximiliano Rodríguez, Ezequiel Lavezzi y Ariel Ortega lideraron la respuesta: Lavezzi igualó al capitalizar un error de Castillo, y más tarde Maxi Rodríguez empató con una tijera tras un rebote de tiro libre de Ortega.
En la segunda mitad, Darío Rodríguez marcó para Uruguay con un tiro libre directo, mientras que Forlán y Matías Cabrera ampliaron la ventaja, asegurando la victoria. Durante el partido, Goycochea protagonizó un momento destacado al atajar un penal, evocando su histórica actuación en el Mundial de Italia 90
Fuente Infobae
