La comunidad de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús celebró la misa mensual en honor a su patrono y también a San José Obrero. La eucarístía estuvo presidida por el padre Hernán Oroná.
En la ocasión, el sacerdote detacó la celebración del Día del Trabajador señalando, «hablar del trabajo también es hablar de esas personas que hoy no lo tienen, o no les son reconocidos sus derechos como el de no contar con un salario justo, atención médica y muchas cosas más. Eso hace que en el mundo, en relación al trabajo, se cometan muchas injusticias».
En ese contexto señaló que muchas veces estas situaciones son producto de «mantener nuestras vidas alejadas de Jesús».
También destacó: «El nuevo orden mundial lo que busca es sacar a Dios de este mundo y si bien él siempre está, con nuestras acciones lo vamos prohibiendo en aquellos lugares que pueden ser significativos para crecer en la fe».
«No podemos permitirnos caer en la desesperanza, en la tristeza, en pensar que nada tiene sentido, o que no se puede dormir en un mundo mejor. Hagamos que las palabras del Señor nos inviten todos a aclarar el entendimiento, a hablar desde el corazón para generar verdaderos cambios».
Novena a la Virgen de Luján
En el tercer día de la Novena de la Virgen de Luján, el padre Hernán impuso a los fieles presentes la Cerilla del Negrito Manuel, otorgada por el rector de la Basílica de Luján. Cabe señalar que esta acción se repetirá a lo largo de la novena.
La «cerilla» o vela del Negrito Manuel es un elemento central en la tradición oral y la fe popular que rodea a la Virgen de Luján. Manuel era un esclavo africano que fue testigo del milagro de la Virgen en 1630 y su custodio durante más de 40 años, utilizaba estas velas con fines curativos y devocionales.
