La historia de Salma R., una mujer de nacionalidad marroquí de 38 años, conmocionó a toda España en las últimas horas.
El martes, después de 680 días desaparecida, logró escapar de una casa en la localidad San José de la Vega, al sur de Murcia, donde denunció haber sido secuestrada, golpeada y abusada sexualmente a diario por un hombre que habría sido su pareja, conocido como Alberto S.M., alias “El Coleta”.
La pesadilla comenzó el 1 de abril de 2024, cuando Salma desapareció sin dejar rastro. Durante casi dos años, nadie supo nada de ella.
Hasta este martes, cuando la mujer apareció en un centro de salud del barrio del Infante y contó que había sido esclavizada y sometida a un control absoluto.
Según el relato de la víctima, el hombre la mantuvo encerrada en una casa rodeada de un muro alto, con la puerta siempre cerrada con llave.
Dentro, la ataba a una camilla, la golpeaba y la agredía sexualmente de forma continuada. La casa tenía un patio y una pileta, pero para Salma era una prisión.
El día de la fuga, el 10 de febrero de 2026, Salma aprovechó un descuido de su captor que se había quedado dormido tras darle una paliza: encontró una escalera en el jardín, la apoyó contra el muro de más de dos metro y saltó al exterior.
Herida y desesperada, llegó al centro de salud, donde los médicos comprobaron la gravedad de sus lesiones: golpes, navajazos, una brecha en la cabeza, pérdida de varios dientes y la visión de un ojo por las palizas.
Los médicos alertaron de inmediato a la Policía. La denuncia de Salma permitió que las autoridades actuaran rápidamente.
El miércoles, la Policía detuvo al presunto secuestrador, un hombre español, y arrestó a otras tres personas como cooperadores necesarios por encubrimiento: dos vecinos (una mujer y un hombre) y un familiar del acusado.
En el registro de la vivienda donde Salma estuvo cautiva, los agentes encontraron armas blancas y de fuego, drogas y objetos utilizados para atarla y amordazarla, tal como había descrito la víctima.
Este viernes, el acusado y una de las vecinas pasaron a disposición judicial. La jueza de la plaza 1 de la Sección de Violencia sobre la Mujer del Tribunal de Instancia de Murcia decretó prisión preventiva para el hombre, debido a la gravedad de los hechos y el riesgo de fuga, reiteración delictiva y destrucción de pruebas. La vecina quedó en libertad provisional con una orden de alejamiento respecto a Salma.
Los otros dos detenidos fueron liberados, pero deberán presentarse ante la justicia cuando sean citados.
La causa avanza bajo los cargos de detención ilegal, malos tratos continuados, amenazas, coacciones y agresión sexual.
Fuente: tn
