Las bajas temperaturas que se registraron en el sur de Florida provocaron un fenómeno inusual que sorprendió a vecinos y autoridades, cuando decenas de iguanas verdes cayeron inmóviles desde los árboles y aparecieron en patios, veredas y calles, generando alarma ciudadana y obligando a la activación de un operativo especial por parte de organismos ambientales.
El descenso térmico, con marcas que rozaron los 0 °C, afectó directamente a las iguanas verdes, una especie exótica ampliamente extendida en Florida. El frío intenso provoca en estos reptiles un estado de torpor que les hace perder movilidad y adherencia, lo que explica su caída repentina desde los árboles donde suelen refugiarse.
Las escenas se repitieron especialmente en zonas como Fort Myers y Sunrise, donde vecinos reportaron la presencia de iguanas inmóviles en espacios públicos y residenciales. Ante la situación, la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC) activó un protocolo de emergencia y lanzó una campaña de recolección para evitar riesgos sanitarios y ambientales.
Medidas excepcionales y control ambiental
La FWC autorizó de manera temporal la captura y el traslado de iguanas verdes por parte de residentes sin licencia, siempre bajo condiciones específicas y con destino a puntos oficiales de recepción. En el suroeste del estado, la oficina de la Comisión en Fort Myers fue el único centro habilitado para recibir a los animales afectados.
El objetivo principal del operativo fue minimizar el sufrimiento animal y mantener el control sobre una especie considerada invasora. La FWC indicó que la mayoría de las iguanas recolectadas fueron sometidas a eutanasia ética, mientras que una pequeña cantidad fue transferida a personas con permisos oficiales para su comercialización legal fuera del estado.
La participación de vecinos y especialistas
La campaña contó con una fuerte participación ciudadana. Técnicos, especialistas y vecinos se sumaron tras conocer la iniciativa, recorriendo barrios y propiedades privadas para identificar ejemplares caídos por el frío. Especialistas en control de iguanas señalaron que este tipo de episodios ya se ha observado en inviernos particularmente duros, especialmente en zonas cercanas al agua, donde el viento y el aire frío intensifican el impacto sobre los reptiles.
Autoridades ambientales activaron protocolos especiales para la recolección y control de iguanas caídas por el impacto del clima extremo.
Desde el sector ambiental se advirtió que no está permitida la reubicación libre de estos animales y que cualquier intento de calentarlos y liberarlos queda bajo responsabilidad individual, siempre dentro de propiedades privadas.
Un problema más amplio: especies invasoras en Florida
El caso de las iguanas se inscribe en un problema ambiental de mayor escala. Según datos de la FWC, en Florida se detectaron más de 600 especies no nativas, de las cuales el 80% ingresó a través del comercio legal de animales vivos. Al menos 139 de esas especies lograron reproducirse y establecerse en el ecosistema local.
El impacto del frío también afecta a otras especies invasoras, como la pitón birmana. Autoridades ambientales advirtieron que, si bien las bajas temperaturas pueden resultar letales para algunos ejemplares, estudios recientes del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) indican que ciertas poblaciones desarrollaron adaptaciones genéticas que les permiten resistir mejor el frío, lo que representa un desafío adicional para el control ambiental.
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