El reconocido actor Gerardo Romano habló sobre el intento de estafa que sufrió esta semana, conocido popularmente como «cuento del tío», y destacó que, a pesar de su experiencia, no se dio cuenta de la mentira.»Yo soy actor profesional y, si tuviera que hacer una obra en la cual hubiera un personaje como el que hizo de mi hija, la contrataría ya porque es una actriz del carajo», aseguró este sábado en diálogo con el programa La voz de la calle, por la pantalla de C5N.
Romano denunció que fue víctima de un intento de estafa virtual conocido como «La llorona»: a través del llamado de un número oculto, le hicieron creer que su hija, quien se encuentra de vacaciones en Uruguay, había sufrido un violento robo a mano armada en el que una persona resultó muerta, y él tenía que abonar una cuantiosa suma de dinero para que ella pudiera salir de la prisión.
«Me sonó el celular; era un teléfono oculto. Me dijo que era policía de no sé qué seccional y que mi hija estaba en la comisaría», comenzó Romano su recuerdo sobre el dramático momento. «Que ella había sido víctima de un robo con violencia y que uno de los ladrones sacó un arma, que uno había caído muerto. Entonces tenían que hacer no sé qué prueba balística para ver si ella era la autora de los disparos. Por ese motivo, mi hija estaba detenida; hacer la prueba llevaba 50 días, mi hija no iba a poder salir salvo que pagase una fianza», detalló el actor.
A continuación, el interlocutor de Romano al otro lado del teléfono le pasó con su supuesta hija. «Nunca me había encontrado en una situación de mi hija llorando al teléfono, diciéndome ‘sacame, papá, estoy dolorida, tengo un golpe en el pecho, me patearon’. Es una situación de dolor, angustia. Es una cosa espantosa», detalló el destacado actor argentino, y señaló que estuvo «hablando con ella 20 minutos».
«Yo le creí en todo momento. Lo raro es que yo soy actor, soy un profesional de decir algo y saber si se corresponde al timbre de la voz, el tono y la manera de expresarse. Y siendo un profesional, que tengo un ojo más preciso para establecer eso, me la comí. No me di cuenta», confió Romano sobre el intento de estafa que sufrió.
Finalmente, Romano encontró el alivio cuando, tras hablar con la madre de su hija, ella llamó a la joven por teléfono para verificar su estado. «Me volvió a llamar a los cinco minutos y me dijo que era todo mentira, que la nena estaba en la playa con una amiga y no tenía ni idea de lo que estaba pasando», contó. «Empecé a respirar de vuelta», remató el actor sobre el momento, al que describió como «alegre por el resultado».
Por último, el célebre actor argentino, reconocido por múltiples papeles como su personaje de Antín en El Marginal, relacionó el momento de inseguridad que sufrió con la crisis económica que atraviesa el país por la constante pérdida de empleos.
Romano, quien está en Mar del Plata haciendo la obra Un judío común y corriente, contó que estando en la ciudad balnearia se enteró de los despidos en la fábrica textil Mauro Sergio. «Pensé que es la misma pata del mismo mueble. Gente que queda en la calle, con la angustia de llegar a su hogar y no poder arrimar un pedazo de pan, y se encuentra con la angustia del despido, que es una situación dolorosísima», comenzó. Luego, remató: «Esa persona, o una cada tantas personas, piensan: ‘me dedico a chorear, si no cómo hago con mi familia, el alimento y el pan de cada día'».
Con respecto a la crisis en el país, Romano concluyó: «Me genera bronca, tristeza, angustia y miedo. Angustia sobre todo, pensando en mis hijos y en los hijos de todos los que habitamos este pedazo de tierra y tenemos este padecimiento con las circunstancias que nos tocan».
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