La Confederación General del Trabajo (CGT) mantuvo una reunión de su Consejo Directivo este viernes, en la sede de Azopardo. El objetivo es definir la estrategia para enfrentar la reforma laboral impulsada por el Gobierno y que llegará al recinto de la Cámara Alta la semana próxima. La central sindical analiza la posibilidad de convocar a un paro o movilización el día que se debata en el Senado.
En conferencia de prensa y luego de una reunión del triunvirato, la CGT apuntó contra la reforma laboral: “Rechazamos íntegramente este proyecto”. También presionaron a los senadores: “Tendrán que cumplir con los compromisos con las provincias y los ciudadanos”.
Además, se pronunciaron en contra de los cambios en el INDEC y hablaron de “falta de credibilidad de la medición”.
La discusión se da en un escenario de fuerte presión interna. Mientras un sector de la conducción privilegió en las últimas semanas el diálogo político y las gestiones con gobernadores, las organizaciones más combativas reclaman una respuesta inmediata y de alto impacto contra el proyecto oficial.
Debate interno y estrategias en tensión
La CGT está atravesada por diferencias sobre el alcance de las medidas de fuerza. Los sectores más moderados impulsaron en las últimas semanas contactos políticos para intentar frenar o modificar la reforma, mientras que el ala dura exige avanzar hacia un paro general.

Varios dirigentes cegetistas mantuvieron diálogo con gobernadores del peronismo que expresaron su rechazo a la reforma y advirtieron sobre un posible impacto negativo en las condiciones de trabajo. Sin embargo, el respaldo no fue uniforme y algunos diálogos previstos con mandatarios provinciales quedaron en suspenso.
En paralelo, los sindicatos del transporte insistieron en que la CGT debe avanzar hacia un paro general y recordaron antecedentes de resistencia sindical a reformas laborales de gobiernos anteriores.
Ese escenario expone las dificultades de la CGT para construir un frente político más amplio contra el proyecto oficial y suma incertidumbre sobre el margen de negociación real con el Gobierno.
La decisión que adopte el Consejo Directivo ordenará el posicionamiento de la central obrera frente a la reforma laboral y definirá su rol en una semana clave, con el Congreso como escenario y el conflicto sindical nuevamente en el centro de la agenda política.
Fuente TN
