cional. De acuerdo con cifras oficiales, cerca del 90% del capital de riesgo europeo destinado a tecnologías de defensa ahora fluye hacia empresas alemanas.
El declive del viejo modelo industrial
El impacto del colapso industrial se refleja en una pérdida mensual de unos 15.000 puestos de trabajo en el sector manufacturero alemán, incluido el histórico núcleo automotor. Empresas emblemáticas registraron caídas de hasta el 49% en sus beneficios para 2025 y recortes de decenas de miles de empleos en Alemania antes de 2030.
Actualmente, el sector servicios —que genera alrededor del 70% del producto económico alemán— sostiene buena parte del peso de la economía, aunque la manufactura todavía representa el 20% del total y hasta una quinta parte de los servicios dependen de empresas industriales, según The Wall Street Journal.
Empresas automotrices y proveedores reconvertidos en actores clave de defensa
La fragilidad de la industria automotriz frente al enfriamiento global, las tensiones geopolíticas y la competencia china ha propiciado el salto hacia la defensa tecnológica, explicó Klaus Rosenfeld, director ejecutivo de Schaeffler, firma líder mundial de autopartes con más de 100.000 empleados y 100 fábricas —ocho de ellas en Estados Unidos—, ahora también incursionando como fabricante de motores para drones, sistemas de a bordo para blindados y componentes de aviación militar.
El objetivo de Rosenfeld es que un 10% de la facturación de Schaeffler —actualmente 24.000 millones de euros (USD 28.000 millones)— provenga de la división de defensa recién creada. “Una gran tendencia en la economía alemana es que la gente pregunta mucho más que antes ‘¿cómo podemos contribuir a recuperar la capacidad de defendernos?’”, afirmó Rosenfeld a The Wall Street Journal.
Otras automotrices también inician la reconversión. Existen diálogos con empresas israelíes para comenzar a fabricar componentes del sistema antimisiles Iron Dome en Alemania antes de 2027. Al mismo tiempo, compañías de diversos sectores han añadido tercer turno para atender la demanda de armamento y munición para Ucrania. Por primera vez, interceptores Patriot —tradicionalmente de fabricación estadounidense— comenzarán a producirse en territorio alemán para satisfacer la demanda creciente.


La ministra de Economía alemana, Katherina Reiche, ofrece una declaración a los medios en Berlín, Alemania, el 16 de abril de 2026 (Reuters)
La ministra de economía, Katherina Reiche, declaró al medio estadounidense que la autosuficiencia defensiva de Europa depende de “construir una industria de seguridad y defensa fuerte y confiable”. Junto con sus pares del gabinete —entre ellos, la ministra de defensa— promueve con fuerza la transformación de empresas industriales en contratistas de defensa: “Reconvertir instalaciones existentes de otros sectores puede reducir los obstáculos para ampliar la capacidad interna”, sostuvo Reiche.
Para facilitar esta transición, el ministerio de economía financia una plataforma de vinculación creada por la principal asociación del rubro, BDSV, dedicada a enlazar cadenas logísticas defensivas con empresas de otros sectores. Como explicó el director de BDSV, Hans Christoph Atzpodien, el ingreso de empresas no tradicionales a la defensa está ayudando a aliviar la presión sobre los proveedores clásicos para ampliar la producción.
El impulso para reconvertirse es visible en compañías históricas como Deutz, fundada hace 162 años y pionera en motores de combustión interna. Su director ejecutivo, Sebastian C. Schulte, asumió el liderazgo poco antes de la invasión rusa en Ucrania en 2022. Según Schulte, transformar la empresa se volvió fundamental cuando la recesión alemana se agravó por la guerra. “Nuestro valor agregado son las cadenas de suministro estables: lo que funciona para motores y equipos mineros funcionará para defensa”, indicó Schulte.
Mientras los conglomerados defensivos suelen demorar años en ampliar su capacidad productiva, los fabricantes curtidos por la feroz competencia automotriz pueden escalar rápidamente. Así, Deutz hoy provee motores de generación de energía para sistemas Patriot usados por Arabia Saudita, además de diversos mecanismos para vehículos no tripulados y blindados. La empresa invirtió en startups defensivas y nuevas divisiones, logrando un incremento del 15% en los ingresos anuales y evitando despidos masivos, a diferencia del grueso del sector automotor.
Fuente Infobae