La OTAN activó este miércoles la operación ‘Centinela del Ártico’, una misión militar de alcance regional que centraliza por primera vez todas las actividades aliadas en el Alto Norte bajo un mando único. La iniciativa responde al acuerdo alcanzado en enero entre el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, y el presidente estadounidense Donald Trump durante el Foro Económico Mundial de Davos, cuando ambos mandatarios pactaron incrementar la responsabilidad colectiva de la OTAN en la región tras la crisis desatada por las ambiciones de Washington sobre Groenlandia.
“Por primera vez, reuniremos todo lo que hacemos en el Ártico bajo un solo mando”, subrayó Rutte en rueda de prensa. El secretario general destacó que la novedad no radica en desplegar nuevas tropas, sino en coordinar ejercicios que ya ejecutan países como Dinamarca y Noruega, donde participan decenas de miles de efectivos en condiciones extremas. La misión integrará inicialmente las maniobras ‘Arctic Endurance’ danesa, una serie de ejercicios multidominio en Groenlandia, y ‘Cold Response’ noruega, a la que ya han comenzado a llegar contingentes de toda la Alianza.
El comandante supremo aliado en Europa, el general estadounidense Alexus Grynkewich, presentó ‘Centinela del Ártico’ como un compromiso de largo plazo para “proteger a los miembros de la Alianza y mantener la estabilidad en una de las zonas más estratégicamente significativas y ambientalmente desafiantes del mundo”. Grynkewich, que preparó la operación durante varias semanas, cuenta con mandato de los 32 aliados para impulsar este tipo de iniciativas sin requerir aprobación ministerial previa.
El interés chino añade complejidad al tablero geopolítico. Beijing se autodefinió en 2018 como “Estado casi ártico” en su Libro Blanco sobre Política Ártica y ha invertido desde 2012 más de 90.000 millones de dólares en países árticos, según datos citados por el centro de estudios Rand. China participa en proyectos gasísticos rusos como Yamal LNG y desarrolla su Ruta de la Seda Polar, que pretende reducir en 20 días el trayecto marítimo entre Shanghai y Rotterdam. En octubre de 2025, un portacontenedores chino completó la travesía del Ártico sin asistencia de rompehielos en solo 20 días, evidenciando el impacto del deshielo acelerado.
La OTAN considera que el Ártico “ya no es una periferia remota, sino una primera línea”, según fuentes aliadas. La fragilidad ambiental de la región añade presión: cualquier conflicto o accidente podría tener consecuencias irreversibles. Un alto cargo militar de la Alianza aclaró que las actividades no se centrarán exclusivamente en Groenlandia, sino “en la región en su conjunto”, y que ahora evaluarán la infraestructura existente para determinar futuras mejoras.
La operación marca un punto de inflexión en la estrategia atlántica hacia el norte. Rutte insistió en que centralizar esfuerzos permitirá “aprovechar lo que estamos haciendo de forma mucho más eficaz”, identificar lagunas operativas y cubrirlas con mayor rapidez. El Mando Aliado de Operaciones coordinará actividades con el sistema de defensa aeroespacial NORAD y con los mandos Norte y Europeo estadounidenses, buscando una respuesta integrada ante lo que la Alianza percibe como desafíos concurrentes de Rusia y China en una región que el calentamiento global está volviendo estratégicamente accesible.
Fuente Infobae
