La Policía ya controla la favela más grande de Rio

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Crédito foto: AFP

Apoyados por blindados de la Marina, efectivos de los batallones Operaciones Especiales (BOPE) y Operaciones de Choque entraron lentamente pasadas las 4:10 locales por las solitarias callejuelas de la populosa barriada de unos 120.000 habitantes, escoltados por dos helicópteros.

 

La operación, que cuenta con unos 2.000 funcionarios, comenzó cuando era todavía de noche y por el momento no se escucharon disparos o informaciones sobre enfrentamientos. Todos los accesos a la barriada fueron cerrados, e interrumpido el tránsito en las principales calles y avenidas cercanas.

 

Tres anfibios bloqueaban una de las avenidas en la parte superior de Rocinha. Las decenas de policías en el perímetro piden a los periodistas que permanezcan detrás de estos vehículos para ellos adentrarse por las angostas escalinatas de apenas un metro de ancho.

 

Las calles semi iluminadas estaban aún desiertas y sólo algunos habitantes observaban desde las ventanas de sus casas el avanzar de la tropa.»Esperamos que la pacificación no sea sólo echar a los traficantes de la droga, sino que traiga saneamiento, educación, salud y vivienda«, dijo a la AFP, antes de la ocupación, Raimundo Benicio de Sousa, conocido como «Lima», un líder comunitario de 56 años que tiene una inmobiliaria en la favela. Según Lima, en esta barriada «hay gente viviendo en medio de las cucarachas, orinando y defecando en una lata» por lo que considera que «la pacificación tiene que tener a esta gente como prioridad».

 

«Queremos que la gente sea tratada con dignidad, con respeto, que los que hayan cometido delitos vayan presos pero no sean asesinados» por la policía, declaró por su parte a la AFP William de Oliveira, presidente del Movimiento Popular de Favelas, vistiendo una camiseta en la que se lee «I love Rocinha«. La vecina Vidigal, aledaña a Rocinha, también sería ocupada en una operación simultánea.

 

Las autoridades estiman que unos 200 delincuentes aún permanecen en la favela, luego de capturar esta semana al jefe del narcotráfico de Rocinha, Antonio Francisco Bonfim Lopes, alias Nem, cuando huía escondido en el portaequipajes de un coche, junto a varios de sus cómplices y un puñado de policías corruptos que los protegían. Es la primera vez que los jefes del narcotráfico son presos antes de la toma de la favela.

 

Desde el viernes11 de noviembre, los policías se habían desplegado fuertemente armados en los accesos de la zona y, con fotos de sospechosos en mano, revisaban cada vehículo -público o particular- que entraba y salía de la zona. La toma de Rocinha, la decimonovena que reconquista la policía a los narcotraficantes, recuerda la megaoperación policial-militar desplegada en noviembre de 2010 para arrebatar el control de las favelas del Complexo do Alemao, donde viven unas 400.000 personas.

 

Las ocupación se produjo tras varios días de enfrentamientos que dejaron 37 muertos. El estado de Rio de Janeiro, uno de los más violentos de Brasil, mantiene desde 2008 una carrera contrarreloj para pacificar los barrios pobres de la ciudad controlados por narcotraficantes y milicias paramilitares antes del Mundial de fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016.

 

Más de 1,5 millones de personas viven en unas mil favelas en Rio, o sea cerca de un tercio de la población total.»Estamos con miedo, no sabemos lo que va a suceder. Yo he orado mucho», expresó Lima. «Sólo espero que cuando acabe la Copa del Mundo no se olviden de nosotros», lanzó

Fuente: Infobae

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