El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aseguró este lunes que la guerra contra el régimen de Irán ya superó la mitad de sus objetivos estratégicos, aunque evitó establecer una fecha para su finalización.
Netanyahu aclaró que su evaluación no responde a un plazo temporal sino al cumplimiento de metas militares.
El jefe de gobierno israelí aseguró que los ataques ya provocaron un fuerte impacto en las fuerzas iraníes. En ese sentido, afirmó que fueron eliminados “miles” de integrantes de la Guardia Revolucionaria, uno de los pilares del aparato de seguridad del país. Además, indicó que la ofensiva avanza sobre la infraestructura industrial vinculada a la producción de armamento.

“Estamos cerca de terminar con su industria armamentística”, señaló, y agregó: “Toda la base industrial, eliminando plantas enteras y también el propio programa nuclear”.
Las declaraciones se producen en medio de una escalada sostenida del conflicto, con bombardeos continuos y operaciones coordinadas entre Israel y Estados Unidos.
Netanyahu insistió en que el objetivo central no es un cambio de régimen, aunque dejó abierta esa posibilidad como consecuencia interna del debilitamiento del sistema iraní.
“Creo que este régimen colapsará desde dentro. Pero ahora lo que estamos haciendo es degradar su capacidad militar, su capacidad de misiles, su capacidad nuclear y también debilitarlos internamente”, afirmó.
El conflicto comenzó el 28 de febrero con una ofensiva conjunta liderada por Washington y Jerusalén. En un primer momento, el presidente estadounidense, Donald Trump, estimó que la operación tendría una duración de entre cuatro y seis semanas. Sin embargo, ese cronograma inicial fue ajustado. El secretario de Estado, Marco Rubio, indicó que la guerra continuará durante “semanas” adicionales, descartando por ahora una extensión a largo plazo.
La tensión también se refleja en las advertencias emitidas desde Washington. Trump afirmó que su país podría intensificar los ataques contra infraestructuras estratégicas iraníes si no se alcanza un acuerdo en el corto plazo. Entre los posibles objetivos mencionó instalaciones energéticas, petroleras y otros puntos críticos para la economía del país.
En el plano diplomático, distintos actores regionales intentan impulsar canales de diálogo para frenar la escalada. El presidente de Egipto, Abdel Fattah al-Sisi, pidió la intervención directa de Trump para poner fin al conflicto.
“Nadie salvo usted puede terminar con la guerra”, expresó durante una conferencia. Al mismo tiempo, representantes de Arabia Saudita, Turquía y Egipto mantuvieron contactos en busca de una salida negociada.
Mientras tanto, la guerra se extiende a otros frentes. Israel continúa con operaciones en Líbano contra el grupo Hebzollah, aliado de Irán, en un intento por ampliar su zona de seguridad. En ese escenario, los enfrentamientos dejaron un elevado número de víctimas y mantienen la tensión en toda la región.
Dentro de Irán, los bombardeos afectaron infraestructuras clave, incluyendo la red eléctrica, lo que provocó interrupciones en distintos puntos del país. En la capital, Teherán, la intensificación de los ataques en áreas urbanas alteró la vida cotidiana de la población, con restricciones de movimiento y un clima de incertidumbre creciente.
A más de un mes del inicio de la guerra, el escenario sigue abierto. Netanyahu sostiene que los objetivos estratégicos están avanzados, pero sin un plazo definido para su cumplimiento total. La continuidad de las operaciones, la presión internacional y la evolución interna en Irán serán factores determinantes en la próxima etapa del conflicto.
(Con información de AFP)
Fuente Infobae
