El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ordenó este sábado a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) atacar “con contundencia” objetivos del grupo chií Hezbollah en el Líbano, en un movimiento que pone en jaque la frágil tregua de tres semanas anunciada recientemente por Washington y que coincide con un estancamiento en los esfuerzos diplomáticos en la región.
La orden se produjo poco después de que el Ejército israelí denunciara el lanzamiento de dos proyectiles y un dron desde territorio libanés. Las autoridades militares calificaron estas acciones como una “flagrante violación” del alto el fuego vigente por parte de Hezbollah.
La situación humanitaria en el Líbano sigue deteriorándose. Según el Ministerio de Salud libanés, la cifra de muertos desde que se intensificaron los combates el pasado 2 de marzo asciende a 2.496, con más de 7.725 heridos. Mientras tanto, el Ejército israelí ha advertido a los miles de desplazados del sur del Líbano que no intenten regresar a sus hogares en unas 60 localidades, citando la presencia continua de sus tropas en la franja ocupada.
Este endurecimiento de la postura militar israelí ocurre en un momento de parálisis diplomática. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció hoy la cancelación del viaje de sus enviados especiales, Steve Witkoff y Jared Kushner, a Pakistán, donde se esperaba que mantuvieran conversaciones indirectas con Irán.
La salida de Araghchi marcó el fin de una semana de intensos preparativos en la capital pakistaní, que había sido blindada bajo un estricto dispositivo de seguridad para albergar las negociaciones. El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, quien mantuvo una conversación “cálida” con el presidente iraní Masoud Pezeshkian el sábado, lamentó el revés en los esfuerzos de su país por actuar como “facilitador honesto” de la paz.
Dentro del Líbano, la división política se acentúa. El Consejo Superior Islámico Sharia, máxima autoridad religiosa suní, expresó su respaldo al derecho constitucional del presidente Joseph Aoun para negociar un fin a la guerra, una postura que choca frontalmente con la oposición de Hezbollah a cualquier diálogo directo con Israel.
Fuente Infobae
