La fiscal general adjunta Betina Croppi solicitó la destitución de los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro por presunto mal desempeño y negligencia grave durante la investigación por el crimen de Nora Dalmasso.
La abogada Mariángeles Mussolini, representante legal de Facundo Macarrón, dialogó con la Agencia Noticias Argentinas y consignó que la acusadora realizó el pedido durante la jornada de alegatos que se lleva adelante en la Legislatura provincial.
Croppi sostuvo que Di Santo tenía al autor del homicidio «ante sus ojos» debido a que el parquetista Roberto Bárzola declaró mientras velaban a la víctima: «Según él, esa mañana estuvo en la casa de Macarrón y nadie atendió ese llamado. ¿Por qué un sospechoso se ubica en la escena del crimen y no es sospechoso?».
En este sentido, criticó que el primer fiscal del caso «no hizo nada con la coartada» de Bárzola, mientras que Miralles «ignoró informes» que certificaban el abuso sexual con acceso carnal cometido en perjuicio de Dalmasso.
A su vez, remarcó que la acusación de Pizarro —homicidio agravado por promesa remuneratoria— «no tenía el sustento mínimo para el juicio» y ni siquiera «se molestó en investigar quién era el sicario».
En 2024, después de 18 años, se informó que el ADN hallado en el cinturón de la bata de Dalmasso y en la zona íntima pertenece a Bárzola, el hombre que trabajaba en la casa al momento del hecho y que actualmente se encuentra en libertad.
