En una mesa que combinó debate, diagnóstico y propuestas concretas, Pablo Echarri puso en palabras una de las preocupaciones más extendidas del medio: la crisis de la ficción en la televisión argentina y la necesidad urgente de generar herramientas que permitan reactivarla. Fue durante su participación en Almorzando con Juana (Eltrece), donde compartió la charla con Juana Viale, Nora Cárpena y otros invitados.
Fue entonces cuando Echarri introdujo el concepto que marcaría la conversación. “Hay una herramienta muy extraordinaria en el mundo del audiovisual que se llama el cash rebate”, explicó. Ante la curiosidad de la conductora, que repreguntó “¿pero en qué consiste eso?”, el actor detalló: “Consiste en una devolución de la inversión. O sea, los países que hoy tienen una gran producción audiovisual tienen leyes con cierta complejidad, pero hay una herramienta que se llama cash rebate. La devolución de la inversión”.

El actor profundizó en el funcionamiento del sistema con ejemplos concretos: “Se invierte para una película, una novela, una serie, lo que sea, y el que invierte recibe esa devolución con la condición de volver a invertir. Entonces, se genera una rueda”. En ese punto, dejó en claro que el problema no es la falta de interés, sino la ausencia de políticas que acompañen: “Los grandes inversores, en vez de ir a un país como Argentina, que hoy no tiene esa herramienta, van a Uruguay, que la tienen”.
A lo largo de la charla, Nora Cárpena coincidió con el planteo y resumió la idea como “una coproducción con el Estado”, mientras que Juana Viale siguió indagando en los detalles del mecanismo. El diagnóstico, compartido entre los presentes, fue claro: sin incentivos, la industria pierde competitividad y volumen de producción.
Sin embargo, el debate sumó otra dimensión cuando intervino Juampi González, quien planteó el impacto del cambio en los hábitos de consumo. “Hoy la gente consume menos televisión y menos teatro”, señaló, abriendo un nuevo eje de discusión. Incluso mencionó las nuevas tendencias: “Hoy las series verticales se están poniendo de moda”. La reacción de Juana fue inmediata: “Es espantoso”, lanzó, generando risas en la mesa.
Más allá de las diferencias sobre el consumo, el actor insistió en que el problema no es solo cultural, sino también estructural. La falta de herramientas concretas para atraer inversiones y sostener producciones aparece, en su mirada, como uno de los factores determinantes de la caída de la ficción en la televisión abierta.
En paralelo, Echarri también abrió una ventana a su propio recorrido profesional y al momento en el que decidió tomar distancia de la actuación. Ante la consulta de la conductora, recordó: “Sí, me había distanciado… por el pragmatismo político de SAGAI más el mío”. Y profundizó en ese proceso personal: “Cuando te ponés muy pragmático, cuando empezás a hablar de la realidad que te circunda y a trabajar por la realidad de la gente, es muy difícil entrar en los esquemas de ficción”.
Esa tensión tuvo consecuencias directas en su vínculo con el trabajo: “Me dejé de creer algunos personajes que yo hacía, me costaba mucho ponerme delante de la cámara, no me satisfacía lo que tenía para hacer, me parecía hasta frívolo en cierto momento”. Durante ese período, explicó, se volcó más hacia la producción y el detrás de escena.
Sin embargo, su regreso al teatro cambió su perspectiva. “Cuando me subí de nuevo a las tablas flasheé. Y ahora estoy flasheando”, confesó. Y cerró con una definición contundente sobre su presente: “Ahora no podría vivir sin el teatro, es lo que me identifica”.
Fuente Teleshow
