Este martes, en la sesión ordinaria del Concejo Deliberante, el bloque Libres del Sur, integrado por los concejales Patricio Augusto y Alejandra Monjes Rosales, presentó un proyecto de Ordenanza que propone la creación de un *Plan Municipal Integral de Prevención, Gestión del Riesgo y Respuesta ante Inundaciones y Anegamientos Urbanos*.
La iniciativa surge a partir de la creciente preocupación por los reiterados episodios de lluvias intensas que han generado anegamientos en distintos sectores de la ciudad, afectando a vecinos, especialmente en barrios con mayores niveles de vulnerabilidad.
El proyecto plantea pasar de una lógica reactiva —basada en la intervención posterior a cada tormenta— a una *política pública permanente*, orientada a la prevención, planificación y respuesta eficiente ante emergencias climáticas.
Entre sus principales ejes, se destacan:
* La elaboración de un *Mapa Municipal de Riesgo Hídrico*, que permita identificar zonas críticas y planificar intervenciones prioritarias.
* La implementación de un *sistema de alerta temprana* y protocolos de actuación ante eventos climáticos extremos.
* El mantenimiento preventivo y permanente de desagües pluviales.
* La creación de un *registro de eventos de inundación*, para mejorar la planificación y la transparencia.
* La puesta en funcionamiento de un *canal unificado de atención y reporte* para reclamos vecinales.
* La ejecución de un *plan de obras prioritarias*, con criterios técnicos, sociales y territoriales.
Asimismo, el proyecto incorpora la participación comunitaria, la articulación con organismos provinciales y la necesidad de establecer criterios de planificación urbana que contemplen el riesgo hídrico.
Desde el bloque Libres del Sur señalaron, “las inundaciones no son solo consecuencia de la lluvia, sino también de la falta de planificación y mantenimiento. Por eso proponemos una herramienta concreta que permita anticiparnos, cuidar a la población y mejorar la respuesta del Estado Municipal”.
Finalmente, destacaron que esta iniciativa busca *proteger la vida, la salud y los bienes de los vecinos*, especialmente en los sectores más afectados, y avanzar hacia una ciudad más resiliente frente a los desafíos climáticos actuales.
