Kémi Séba, activista prorruso acusado de respaldar el fallido golpe de Estado en Benín, declaró hoy ante un tribunal de Sudáfrica por cargos migratorios y conspiración, mientras enfrenta un pedido de extradición por parte del gobierno beninés.
Fundó la organización Emergencia Panafricanista en 2015 y se consolidó como referente en redes sociales al promover mensajes contra la influencia política y económica de Francia en África, logrando reunir unos 1,5 millones de seguidores en Facebook.

El organizador de la fuga, François van der Merwe, pertenece a los Bittereinders, organización sudafricana que promueve la creación de un estado afrikáner y bóer exclusivo para blancos. Según la investigación, van der Merwe habría recibido alrededor de 250.000 rands (unos 15.000 dólares) para facilitar el cruce ilegal.
En esa grabación, el activista calificó el episodio como “el día de la liberación” y elogió a los amotinados como patriotas. El intento de golpe fue sofocado en pocas horas por fuerzas leales, apoyadas por aviones de combate nigerianos y tropas regionales. El 12 de diciembre, el gobierno beninés emitió una orden internacional de arresto contra Séba.
El activista sostiene que su labor es netamente panafricanista y rechaza las acusaciones de actuar como agente ruso, aunque el Departamento de Estado de Estados Unidos lo identifica como divulgador de propaganda prorrusa en África.
Según una investigación difundida en marzo de 2023 por la revista Jeune Afrique, Kémi Séba habría recibido más de 400.000 dólares de parte del Grupo Wagner, la organización paramilitar rusa activa en varios países africanos, en un contexto de creciente influencia del Kremlin en la región frente a la presencia francesa.
Además, en 2008, recibió una condena de seis meses de prisión por declaraciones polémicas en las que acusó al Banco Mundial de asfixiar a los pueblos africanos y comparó esa situación con Auschwitz, afirmando que el campo de concentración “podría considerarse un paraíso” en comparación.
Por otro lado, el referente panafricanista esperaba un destino diferente, pero su plan de postularse a la presidencia de Benín de este mes terminó truncado por su captura en Sudáfrica y las acusaciones en su contra.
Ante las limitaciones del código electoral, que impide las candidaturas independientes, Séba había propuesto el año pasado tres alternativas para poder participar en los comicios: ser nominado por el partido opositor Les Démocrates, impulsar una gran coalición que exija la revisión de la ley electoral, o promover una “triangulación de fuerzas” bajo la denominada Operación Géricault, orientada a la movilización popular y el empoderamiento ciudadano.
A pesar de su anuncio y de las alternativas planteadas, las denuncias y el marco restrictivo terminaron por impedir la presentación de su candidatura presidencial.
Finalmente, Romuald Wadagni ganó las elecciones presidenciales de Benín con el 94,05% de los votos, según los resultados provisionales de la Comisión Electoral.
(Con información de AP, EFE y Europa Press)
Fuente Infobae
