Las protestas estudiantiles continuaron este domingo en varias universidades de la capital iraní, con enfrentamientos y consignas opuestas entre partidarios y opositores de la República Islámica. Las concentraciones se registraron en los campus de Teherán, Sharif, Amir Kabir y Beheshti, según la agencia SNN, extendiéndose también a la Universidad Ferdosi de Mashad en el noreste del país.
En paralelo, jóvenes afines al régimen corearon frases contra Estados Unidos e Israel, y atribuyeron a dichos países la responsabilidad de las muertes ocurridas durante las recientes protestas antigubernamentales que comenzaron a finales de 2025 y se extendieron durante varias semanas. Durante esa prmiera ola de manigestaciones contra el régmen, el balance oficial de la represión contra los manifestantes asciende a 3.117 fallecidos, mientras que la organización opositora HRANA, con sede en Estados Unidos, eleva la cifra a 7.015. Durante las marchas, se reportó la quema de banderas estadounidenses e israelíes y la repetición de consignas contra la antigua monarquía Pahlaví, derrocada en 1979.
Los enfrentamientos entre ambos grupos se intensificaron desde este sábado, primer día del semestre académico, cuando miles de manifestantes se reunieron en memoria de quienes murieron en la represión estatal de enero, con gritos de “Juramos por la sangre de nuestras camaradas, resistiremos hasta el final”. Medios como Iran International y la agencia AFP difundieron videos geolocalizados que muestran choques y forcejeos en la Universidad Tecnológica Sharif, confirmando la magnitud de la movilización.
La ola de protestas actual retoma el movimiento iniciado en diciembre por la crisis económica, que desembocó en manifestaciones a escala nacional y fue finalmente sofocado los días 8 y 9 de enero mediante una represión calificada de brutal por organismos de derechos humanos. Las autoridades han reconocido las demandas económicas de los manifestantes, pero insisten en que la violencia fue promovida por “enemigos exteriores”, señalando específicamente a Estados Unidos e Israel.
Tras la brutal represión contra manifestantes a principios de este año, el presidente estadounidense Donald Trump amenazó con una intervención militar, aunque luego centró sus advertencias en el programa nuclear iraní. Washington ha reforzado su presencia militar en la región, enviando portaaviones y aviones de combate, mientras continúan las negociaciones mediadas por Omán sobre el futuro del programa nuclear, según declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi.
Las autoridades de Irán insisten en que su programa nuclear tiene fines civiles y rechazan las acusaciones de desarrollar armas atómicas, aunque Estados Unidos ha manifestado su disposición a aceptar un acuerdo que limite el enriquecimiento de uranio a niveles simbólicos. El historial de confrontaciones incluye una reciente campaña de bombardeos israelíes y ataques estadounidenses a instalaciones nucleares, seguidos de un alto el fuego declarado unilateralmente por Washington.
Las universidades de Teherán y otras ciudades continúan como epicentro de la movilización social, con imágenes que muestran a estudiantes portando fotografías conmemorativas y banderas nacionales, al tiempo que se enfrentan tanto entre sí como a las fuerzas de seguridad. La cobertura internacional y local sigue siendo limitada, mientras nuevas publicaciones en redes sociales documentan la continuidad de los disturbios y la polarización entre los jóvenes iraníes.
Fuente Infobae
