A través de un comunicado, desde MuMaLá se expresó la «profunda indignación y dolor ante el tercer femicidio en tres semanas en Santiago del Estero».
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«Lo que está ocurriendo no es una ‘suma de hechos policiales’: es la evidencia más cruda de un Estado que llega tarde, que no previene, que no protege y que no garantiza condiciones mínimas de asistencia para cortar a tiempo la violencia machista.
En las últimas horas se conoció el femicidio de María Fernanda Chazarreta, de 30 años, en la localidad de El Aibe, departamento Banda. De acuerdo a la información publicada, la investigación avanza con su expareja como principal sospechoso y la causa quedó a cargo del fiscal Álvaro Yagüe.
Este crimen se suma a los femicidios que en estas semanas golpearon a nuestra provincia y que nos duelen con nombre propio. Ramona, Tanhia y María no son cifras: son vidas arrebatadas y familias destruidas. Son la prueba de que las herramientas actuales son insuficientes y de que no puede haber más dilaciones.
Por eso exigimos que el Gobierno Provincial asuma de manera inmediata la magnitud de la emergencia y disponga decisiones concretas: declaración de la emergencia en violencia de género, con presupuesto extraordinario y ejecución real para prevención, asistencia y protección integral; equipos interdisciplinarios con presencia en todo el territorio para garantizar acompañamiento en cada instancia —desde la denuncia hasta el seguimiento judicial y la protección efectiva—; un plan articulado con municipios y comisiones municipales que asegure respuestas rápidas en cada localidad, sin excusas por distancia, falta de recursos o descoordinación; y la creación y puesta en marcha de un Observatorio Provincial de Género, con datos públicos y rigurosos que permitan políticas basadas en evidencia y evaluación permanente.
Mientras la violencia se intensifica, no se puede seguir desviando recursos ni atención hacia agendas o eventos que no reflejan la urgencia social. Cada peso debe orientarse a prevenir femicidios, asistir a víctimas y fortalecer los dispositivos de protección, porque cuando el Estado se ausenta, la violencia avanza.
El contexto nacional agrava la situación: se han debilitado capacidades institucionales para abordar las violencias y se niega su existencia. Frente a eso, las provincias deben redoblar esfuerzos y poner en el centro la vida de las mujeres y diversidades. En Argentina, según el Observatorio MuMaLá, en 2025 se registraron 266 femicidios (uno cada 33 horas), 997 intentos de femicidio y 184 niños y adolescentes que quedaron sin madre.
La emergencia en violencia de género no es un eslogan: es una responsabilidad política. Exigimos decisión institucional ya. No hay tiempo. Ni una menos».
