En este primero de enero, los fieles católicos celebraron la Solemnidad de Santa María Madre de Dios. En la oportunidad el padre José María Pepe Di Paola llamó a las personas asumir este 2026, «como una posibiidad que nos presenta Dios de decir puedo cambiar, progresar, mejorar, ser aquello que jesús espera de mí».
Tras las lecturas del Evangelio, el titular de la parroquia Nuestra Señora de Lourdes reflexionó, «en esta primera misa del año, es una ocasión propicia para poder soñar las cosas que nos quedaron en el tintero, que a lo mejor podamos realizarla con la ayuda de Dios».
Sobre la lectura biblíca el padre Pepe explicó, «los pastores estaban cuidando el rebaño, eran gente simple, sencilla que no imaginaron que les tocaría vivir, contemplar lo más iumportante que sucedía en la histroria».
Más adelante expresó, «pienso que después de haberse encontrado con Jesús, les cambió todo el panorama, ya no es la rutina de todos los días, hay algo que los transformó».
«Esos pastores nos pueden representar a nosotros, cuando tenemos una experiencia con Dios nos hace mirar la vida de otra manera. Ojalá que estos pastores nos representen a todos, que podamos experimentar a Jesús en nuestras vidas, en nuestra realidad, en nuestro presente frente a los desafíos que tenemos. Con la fuerza de Dios todo cobra otro color, otra dimensión».
Dirigiéndose a los miembros del Hogar de Cristo expresó, «comenzar una vida sin droga, como decíamos el miércoles, ustedes terminan un 2025 diferente. Eso significa que con la presencia de Dios todo comienza a tener un color diferente y comienza a despertar esperanza, en ustedes, en las familias, en todo aquello que queremos cambiar».
Y subrayó, «todos tenemos que modificar algo en la vida para estar más cerca de lo que quiere Dios de nosotros».
En otra parte de su homilía Di Paola manifestó, «es una ocasión muy buena, nos presenta un desafió posible, asumamos como una posibiidad que nos presenta Dios de decir puedo cambiar, progresar, mejorar, aquello que Jesús espera de mí».
«Cuando tenemos una experiencia con Jesús no nos podemos quedar en el molde, tenemos que salir a transmitir. Nosotrros tenemos que asumir el rol de que la familia de la iglesia debe crecer con mi testimonio», concluyó el presbítero.

