El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que evalúa involucrar a la líder opositora de Venezuela y Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, en el futuro político de su país.
El mandatario estadounidense subrayó el cambio en la relación con Caracas tras el derrocamiento de Maduro y el nombramiento de Delcy Rodríguez como jefa del régimen chavista.
“Estaba en contra de Venezuela, pero ahora me encanta Venezuela. Han estado trabajando muy bien con nosotros”, afirmó Trump, quien también resaltó la apertura del sector petrolero venezolano a inversiones estadounidenses y la cooperación fluida con Rodríguez.
“Las compañías petroleras se están preparando para realizar inversiones masivas en Venezuela, que tiene más petróleo incluso que Arabia Saudita”, agregó.

El mandatario estadounidense también se refirió a las excarcelaciones de presos políticos por parte del régimen chavista.
“Han prometido que van a liberar a la mayoría”, dijo Trump.
“Han liberado a muchos presos políticos en Venezuela”, añadió.
Trump enfatizó en su momento que la prioridad en Venezuela era garantizar la estabilidad política y asegurar el control sobre los vastos recursos petroleros venezolanos, una línea estratégica que se mantiene con la supervisión directa de la administración republicana.
En paralelo con el acercamiento a Trump, Machado sostuvo este martes reuniones en la Organización de los Estados Americanos (OEA), donde denunció que el régimen chavista manipula la situación de los presos políticos y utiliza la represión como principal herramienta de control.
“No es posible hablar de transición con represión, son dos circunstancias absolutamente contrarias”, advirtió la opositora tras encontrarse con el secretario general, Albert Ramdin. “Hay que desmontar la estructura represiva y los centros de tortura”, insistió.

Machado también criticó la falta de avances reales en la liberación de detenidos, asegurando que el chavismo “anuncia que va a liberar a alguien y luego no ocurre, es una tortura diaria para los familiares”. La líder venezolana pidió a la OEA una respuesta concreta y sostuvo que la situación actual pone a prueba la vigencia de la Carta Interamericana y del sistema regional de derechos humanos.
La gira de Machado en Washington se produce mientras el nuevo régimen chavista intenta consolidar su legitimidad interna y cumplir con las exigencias de la Casa Blanca en materia de apertura económica y reformas institucionales. Estados Unidos, por su parte, mantiene la presión a través del control de las exportaciones petroleras venezolanas y la supervisión de la transición, en un escenario marcado por la vigilancia internacional y las demandas por una democratización real.
(Con información de EFE y AFP)
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