Los santiagueños se unieron reflexionar sobre el camino de la Cruz, acompañados por el sonido emotivo de los violines. El Vía Crucis partió desde la parroquia San Francisco y concluyó en la Catedral Basílica.
En cada estación, se pidió por la paz, por el trabajo y el bienestar de los comerciantes santiagueños, por la educación y el crecimiento de la comunidad educativa.
También por la difusión de las tradiciones y cultura, ypor el turismo que permite compartir la rica herencia con visitantes de todo el mundo.
Esta creativa modalidad de celebrar la Semana Santa es una invitación a conocer la cultura de la provincia y disfrutar de los talentosos músicos santiagueños.


