La isla griega de Creta enfrentó una situación de emergencia luego de que una densa tormenta de polvo procedente del Sahara cubriera por completo la región y fuertes vientos provocara daños materiales, así como alteraciones en el transporte aéreo y marítimo.
Poco después del inicio de la tormenta, un tornado se formó en la zona costera de Pachia Ammos, volcando un camión que aguardaba para cargar productos agrícolas.
En otras áreas, los vientos arrancaron árboles, dañaron invernaderos y provocaron el derrumbe parcial de un muro en una fábrica de cerámica. En localidades costeras como Ierapetra, olas de gran tamaño alcanzaron viviendas del casco antiguo, mientras que los servicios de ferris quedaron suspendidos ante el riesgo para la navegación.
La escena en Heraklion cambió drásticamente, con el puerto y las calles bajo un cielo teñido de rojo anaranjado y una atmósfera descrita como asfixiante debido a la elevada concentración de partículas en suspensión. Las autoridades locales recomendaron a residentes y visitantes permanecer en sus hogares y reducir la exposición al exterior.
El fenómeno atmosférico, impulsado por la tormenta denominada Erminio, se extendió a otras regiones de Grecia y desencadenó la emisión de alertas rojas del servicio meteorológico nacional para áreas como el Peloponeso oriental, Grecia Central, Evia, Tesalia, las islas Espóradas, Ática y el Dodecaneso, mientras que las islas Cícladas y parte del Egeo oriental quedaron bajo alerta naranja.
Este fenómeno meteorológico, también provocó lluvias, tormentas eléctricas, caída de granizo y nieve en zonas montañosas del norte, agravando el caos en los desplazamientos terrestres y aéreos.
En Chania, en la isla de Creta, la combinación de lluvias ligeras y polvo sahariano generó una capa de barro que cubrió vehículos, viviendas y calles. Las estaciones de monitoreo regionales informaron que la calidad del aire cayó a niveles calificados como “muy mala”, con concentraciones de polvo superiores a los 1.000 microgramos por metro cúbico, cifra que excede ampliamente los límites considerados seguros.
Las autoridades aconsejaron a la población vulnerable utilizar mascarillas faciales similares a las empleadas durante la pandemia de COVID-19.
El impacto alcanzó otros destinos turísticos de Grecia, como Santorini, donde el característico paisaje de edificios blancos adquirió un tono naranja intenso por la presencia del polvo africano.
En Rethymno, la atmósfera tomó un matiz amarillo, alterando la apariencia del entorno, en un contexto agravado por la inminencia del receso de Semana Santa, periodo de alta afluencia turística.
Las autoridades griegas enviaron mensajes de texto a residentes de distintas regiones, incluida Atenas, para recomendar que permanezcan en sus casas mientras persistan las condiciones extremas.
El fenómeno meteorológico interrumpió las clases presenciales en las islas de las Cícladas y el Dodecaneso, donde los establecimientos educativos suspendieron actividades y migraron a la modalidad remota.
(Con información de Daily Mail y The Sun)
Fuente Infobae

