Este sábado, los fieles católicos participaron activamente en la Misa de Vigilia a la espera de la Resurrección de Jesús. En cada una de las parroquias se procedió a efectuar la bendición del fuego con el que se encendió el Cirio Pascual; del agua con la que se otorgó el sacramento del bautismo a dos fieles y se roció a los presentes durante la celebración Eucarística.
El padre Hernán Oroná, párroco de Sagrado Corazón de Jesús en su homilía sostuvo, «estamos viviendo un tiempo de esperanza. El claro ejemplo fue Jesús, que a pesar de todo lo que vivió nos regala la esperanza de un final feliz».
Más adelante expresó, «a este mundo le falta creer y tener amor. El Señor nos enseña a tener una mirada de esperanza; vivir en el amor, porque el amor es capaz de cambiarlo todo».
En otra parte de su reflexión el sacerdote manifestó, «Jesús nos encomienda la misión de anunciar su amor y que ha resucitado. Para esto nos hemos venido preparando durante el tiempo de Cuaresma».
Subrayó además, «así como Jesús, luego de resucitar, regresó a Galilea, nosotros también debemos hacerlo a nuestros inicios. Es necesario que retomemos algunas costumbres olvidadas como el de bendicir los alimentos, que los niños hagan la catequesis, que los jóvenes se preparen para la Confirmación, que las parejas se casen. Tenemos que perder el miedo y ser como los discípulos salir con alegría a anunciar a Jesús».
Finalmente invitó a los fieles, «salgamos con nuestras lucecitas de fe, esperanza y amor a encender el mundo que bastante oscuro está».



