Apenas unos días después del ataque que conmocionó a la comunidad educativa de San Cristóbal, una nueva amenaza encendió todas las alarmas. Esta vez, no hubo disparos, pero sí un mensaje que se viralizó y fue suficiente para que el miedo volviera a instalarse en las aulas de Santa Fe.
El procedimiento se realizó en una casa. Allí, los agentes encontraron al menor —identificado por sus iniciales S. L. B. M.— y secuestraron un revólver cargado, además de varios dispositivos electrónicos que ahora serán peritados.
La sospecha es inquietante: los investigadores buscan determinar si el joven mantenía vínculos con comunidades digitales que glorifican las masacres escolares.
El adolescente fue trasladado a la Alcaidía de la Unidad Regional V, donde quedó a disposición de la Justicia.
La amenaza, que empezó a circular en las últimas horas a través de grupos de WhatsApp y cuentas de Instagram, advertía sobre tiroteos inminentes en escuelas secundarias de Sunchales, Rafaela y otras localidades de la región.
Aunque nadie sabía si era real, la directora de la escuela Malvinas Argentinas de Rafaela decidió no esperar y radicó la denuncia que activó el protocolo de seguridad. Desde ese momento, autoridades provinciales y municipales trabajaron para contener la situación y evitar que el miedo se transformara en caos.
La investigación, a cargo de la Policía de Investigaciones (PDI), avanzó con rapidez y derivó en un allanamiento clave ayer en Sunchales, donde las autoridades detuvieron a un adolescente de 16 años acusado de ser el autor del texto viral que anunciaba la supuesta masacre escolar.
La fiscal Lorena Korakis, a cargo de la causa, dispuso la activación de los protocolos de seguridad para este tipo de amenazas. Además, confirmó que la investigación sigue abierta y que no se descartan nuevos allanamientos ni detenciones en los próximos días.
Mientras tanto, la policía analiza si el adolescente detenido en Sunchales también participaba en comunidades digitales similares a las del acusado del ataque en San Cristóbal.
Desde el Gobierno provincial y los organismos educativos, recomendaron a directivos y estudiantes no compartir ni viralizar mensajes alarmistas para evitar el efecto contagio y la desinformación.
Fuente: tn

