El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán anunció este miércoles que aceptó un alto el fuego de dos semanas en el conflicto y confirmó que el estrecho de Ormuz permanecerá abierto bajo control militar durante ese período.
La decisión se conoció luego de que Donald Trump diera marcha atrás con sus amenazas de atacar infraestructura civil iraní -como puentes y centrales eléctricas-, condicionado a que Teherán acepte una tregua temporal y garantice la reapertura de esa vía clave, por donde en tiempos de paz circula cerca del 20% del petróleo comercializado a nivel global.
En paralelo, el exmandatario estadounidense aseguró que Irán presentó un plan de paz “viable” de diez puntos que podría encaminar una salida al conflicto iniciado el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel.
Según fuentes iraníes citadas por The New York Times, Teherán terminó de aceptar la propuesta impulsada por Pakistán tras intensas gestiones diplomáticas y una intervención de último momento de China, que pidió moderación ante el creciente impacto económico por los daños en infraestructura crítica. El alto el fuego, agregaron, fue avalado por el nuevo líder supremo, el ayatollah Mojtaba Khamenei.
Ámbito

