El papa León XIV reunió en el Vaticano a los principales obispos de la Iglesia católica caldea de Irak, donde intensificó sus críticas a la guerra en Medio Oriente y afirmó que “Dios no bendice ningún conflicto”.

El papa afirmó que ninguna causa puede justificar el derramamiento de sangre inocente e instó a los obispos a proclamar que “Dios no bendice ningún conflicto; a gritar al mundo que quien es discípulo de Cristo, príncipe de la paz, nunca está del lado de quien ayer empuñaba la espada y hoy lanza bombas”.
En semanas previas, León XIV había hecho llamados moderados a la paz, pero en los últimos días elevó el tono de sus críticas hacia el gobierno estadounidense.
Desde el Domingo de Ramos, advirtió que Dios no escucha las oraciones de quienes promueven la guerra, y esta semana calificó la amenaza del presidente Donald Trump de aniquilar la civilización iraní como “verdaderamente inaceptable”, solicitando que prevalezca el diálogo.
En respuesta a la situación, el papa anunció que el sábado presidirá una vigilia especial de oración por la paz en la Basílica de San Pedro, acto que tendrá lugar antes del inicio programado de conversaciones de alto nivel entre Estados Unidos e Irán en Pakistán.
Además, lamentó que la violencia se extiende con ferocidad en los lugares sagrados del Oriente cristiano, donde los intereses económicos y políticos prevalecen sobre la vida humana. Sostuvo que ningún interés puede estar por encima de la vida de los más vulnerables, especialmente niños y familias, y reiteró que ninguna causa justifica la sangre inocente.
El pontífice instó a los obispos a ser sobrios y mesurados, y a que cada palabra y acción contribuyan a la comunión eclesial y al testimonio cristiano. Además, habló de la importancia de la responsabilidad ética y la obediencia, en un momento en que la Iglesia caldea busca superar escándalos recientes y reforzar su presencia en una región marcada por conflictos.
(Con información de AP)
Fuente Infobae

