El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió este sábado a Irán que no “chantajee” a Washington con sus contradicciones sobre el futuro del estrecho de Ormuz, después de que Teherán declarara nuevamente cerrado este estratégico canal.
El mandatario advirtió que “muchos de los barcos están dirigiéndose hacia Texas” y Luisiana, en aparente alusión a la llegada de petroleros a las costas estadounidenses, aunque sin ofrecer más detalles.
Trump insistió en que Irán ya “no tiene Armada, no tiene Fuerza Aérea, no tiene líderes” y aclaró que lo que han logrado en el país persa podría llamarse “un cambio de régimen forzado”.

Según el portavoz del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, el teniente coronel Ebrahim Zolfagari, “el control del estrecho de Ormuz ha vuelto a su estado anterior y esta vía estratégica se encuentra bajo una estricta gestión y control por parte de las Fuerzas Armadas”, indicó en un comunicado difundido por la agencia Tasnim.
Zolfagari explicó que el control sobre el paso marítimo implica restricciones al tránsito en una de las principales rutas energéticas, por donde circula el 20% del petróleo mundial.
“Mientras Estados Unidos no restablezca la plena libertad de tránsito de las embarcaciones desde Irán y hacia Irán, la situación en el estrecho de Ormuz permanecerá bajo un control riguroso”, afirmó Zolfagari.
Durante la madrugada, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, señaló en X que el estrecho de Ormuz “no permanecerá abierto” si el bloqueo estadounidense sigue vigente y denunció “afirmaciones falsas” de Trump sobre el paso marítimo y las negociaciones de paz.
“Con estas mentiras no ganaron la guerra y, sin duda, tampoco lograrán nada en las negociaciones”, expresó Qalibaf, quien lideró la delegación iraní en las recientes conversaciones con EEUU en Islamabad.

Israel registró las primeras 24 horas sin ataques aéreos
En otro orden, las sirenas antiaéreas en Israel llevan más de 24 horas sin activarse; la alerta más reciente, ocurrida en la madrugada del viernes en una comunidad fronteriza con Líbano, correspondió a una falsa alarma. Desde que comenzó la guerra con Irán el 28 de febrero, el territorio israelí fue blanco de múltiples lanzamientos de misiles, drones y cohetes por parte de Irán, terroristas de de Hezbollah en Líbano y, posteriormente, los hutíes en Yemen.
Las principales zonas urbanas, como Jerusalén y Tel Aviv, así como localidades del sur y del norte de Israel, tuvieron que activar protocolos de emergencia, llevando a los habitantes a buscar resguardo en búnkeres y habitaciones protegidas tanto de día como de noche.
Desde Beirut, el presidente del Líbano, Joseph Aoun, dijo ayer que las negociaciones con Israel atraviesan una etapa “delicada y crucial” y llamó a consolidar la responsabilidad nacional en este momento en el que la atención internacional se centra en el país, con el objetivo de fortalecer el alto el fuego.
Fuente Infobae

