A partir del 1 de junio del 2026, la capital de Polonia, Varsovia, establecerá nuevas reglas para la venta de alcohol con el objetivo de disminuir altercados y mejorar el orden público. La decisión, tomada por el Consejo del Ayuntamiento, forma parte del Programa Varsoviano de Noche Segura. El alcalde Rafał Trzaskowski reconoció que la medida surge tras años de debate y que espera resultados positivos para la ciudad.
La prohibición excluye a bares, restaurantes y la zona libre de impuestos del aeropuerto Chopin, y se centra en el consumo callejero y el turismo del alcohol. El objetivo es frenar el desplazamiento dentro de la ciudad en busca de puntos de venta abiertos durante la noche. Según la agencia de noticias, la restricción fue impulsada tras reportes reiterados de incidentes nocturnos en zonas céntricas.

Durante las consultas públicas realizadas, cerca de 9.000 personas participaron y el 81% se mostró a favor de la restricción nocturna. De quienes apoyaron la medida, el 97% consideró que debía aplicarse en toda Varsovia y no solo en algunos distritos. “Gracias a esto habrá más tranquilidad”, expresó una vecina mayor.
Algunos habitantes recordaron que restricciones similares funcionaron en el pasado, como la prohibición de vender alcohol antes de las 13:00 introducida en 1982 y eliminada en 1990. Otros mencionaron la experiencia de países nórdicos, donde las reglas sobre la venta de alcohol han mostrado resultados positivos.
Excepciones y debates sobre el consumo en espacios públicos
La normativa permite que los locales gastronómicos continúen vendiendo alcohol durante la noche, así como las tiendas libres de impuestos del aeropuerto. El consumo de bebidas alcohólicas en los bulevares del Vístula seguirá autorizado, una excepción vigente desde 2018 pese a la prohibición general de beber en espacios públicos.

Según vecinos consultados, parte de la población considera que deberían existir áreas donde los jóvenes puedan reunirse sin restricciones excesivas. Otros insisten en la necesidad de moderación y responsabilidad individual, y recuerdan que el verdadero problema radica en el comportamiento y no en la bebida en sí.
La implementación de la prohibición nocturna se enmarca en una tendencia que ya adoptaron otras ciudades europeas en busca de reducir la violencia y los disturbios asociados al consumo excesivo de alcohol por la noche.
De acuerdo con las autoridades municipales, la experiencia en Śródmieście y Praga Północ sugiere que la reducción de la venta nocturna contribuye a bajar el número de intervenciones policiales y a mejorar el ambiente urbano. Según la Policía de la capital, este tipo de restricciones permitió disminuir los incidentes vinculados a peleas, vandalismo y ruido en la vía pública.
En el debate público, algunos vecinos expresaron temores sobre el posible surgimiento de mercados ilegales de alcohol, una preocupación que también apareció en experiencias similares de otras ciudades europeas.
Por su parte, el alcalde remarcó que la prioridad de la medida es proteger la seguridad y el bienestar de la comunidad, aunque reconoció que será necesario ajustar la normativa si surgen efectos no deseados.
De acuerdo con los datos recabados en la consulta pública, la mayoría de los habitantes prioriza la tranquilidad nocturna y la reducción de riesgos frente a la libertad de compra. Las autoridades insisten en que el cumplimiento de la nueva normativa será clave para evaluar su impacto real.
Los próximos meses mostrarán si Varsovia logra consolidar una convivencia más segura durante las noches, sumándose así a otras capitales europeas que ya avanzaron con políticas similares para afrontar los desafíos del consumo de alcohol en el espacio público
Fuente Infobae

