Esta vez Gimnasia no tuvo dudas y levantó su segunda Liga Nacional. El Verde superó a Quimsa por 68-56 y se consagró campeón cerrando la serie por 4-2.
Sebastián Carrasco fue la figura con 19 puntos, seguido por 14 de Carlos Rivero y 10 de Anyelo Cisneros. En la visita no alcanzaron los 13 puntos de Tyren Johnson y los 12 de Brandon Robinson.
El nerviosismo fue el común denominador del primer cuarto, donde Gimnasia tardó 8 tiros y casi 5 minutos en anotar su primer tiro de campo. Del otro lado, Quimsa tampoco estuvo cómodo para anotar y tuvo 4 pérdidas. En el cierre, con un gran ingreso de Carrasco, autor de 10 puntos seguidos, los locales crecieron para cerrar el capítulo inicial por 18-10.
El segundo cuarto arrancó con un gran ingreso de Solanas, con 8 puntos sin fallos, para darle paridad al juego. En ese contexto ingresaron en un golpe a golpe mezclado con mucho juego físico, donde Gimnasia encontró en Cisneros, Rivero y Chacón a sus referentes, mientras que la Fusión, con un Robinson bien defendido y sin poder anotar, dependió de 12 puntos de Johnson. En este sentido, el cierre fue mejor para los de Favarel, que se fueron al entretiempo arriba por 38-31.
El comienzo del tercer cuarto mostró un gran juego colectivo de Gimnasia apoyado por Carabalí como faro en defensa, para que los locales sacaran máxima de 11. Sin embargo, el Verde no logró regularidad y penó con las pérdidas (13) para que Quimsa descontara y se mantuviera en juego. Pero otro ingreso clave de Carrasco con un triple le permitió alivió a los de Favarel para llegar a los 10 minutos finales con ventaja de 51-43.
El último capítulo fue nuevamente un manojo de nervios por ambos lados, que no pararon de perder pelotas. En ese contexto parecía que Gimnasia salía ventajoso, pero Quimsa logró encontrar a Robinson, que hasta allí llevaba 2 puntos, y la Fusión se acercó a 4 con 4.50 por jugar.
Pero lejos de desesperarse, el local encontró tranquilidad desde el gran trabajo defensivo en primera línea y tuvo momentos de Rivero con 4 puntos seguidos pero, sobre todo, una enorme efectividad de libres para volver a sacar hasta 3 posesiones de distancia con 1.20 aún por jugar.
Desde allí no hubo dudas, los segundos corrieron y la emoción salió a flor de piel para celebrar a un nuevo Gimnsaia campeón.
Fuente: básquet plus

