La dirigente radical advirtió que el aumento de los siniestros viales también está relacionado con la falta de planificación urbana y las deficiencias del transporte público.
Santiago del Estero atraviesa una situación cada vez más preocupante en materia de seguridad vial. En ese contexto, Natalia Neme sostuvo que el crecimiento de los siniestros no puede analizarse únicamente desde la conducta de los conductores, sino también desde las condiciones que la ciudad ofrece para que los vecinos puedan movilizarse de manera segura.
“La inseguridad vial empieza mucho antes del accidente. Empieza cuando una persona no tiene un transporte público eficiente para llegar a su trabajo, cuando una calle está mal iluminada, cuando falta señalización o cuando no existen políticas sostenidas de prevención”, expresó.
Neme señaló que miles de santiagueños dependen diariamente de motocicletas y otros medios de movilidad porque no cuentan con alternativas adecuadas de transporte. “Cuando el sistema no da respuestas, la gente resuelve sus traslados como puede. Y eso muchas veces implica asumir mayores riesgos”, afirmó.
La dirigente destacó el enorme trabajo que realizan los profesionales de la salud para atender a las víctimas de los siniestros viales, pero remarcó que la responsabilidad del Estado debe estar puesta principalmente en la prevención.
“Los médicos hacen un esfuerzo extraordinario para salvar vidas. La obligación de quienes gobiernan es evitar que esas vidas lleguen a estar en peligro”, sostuvo.
Asimismo, consideró que la seguridad vial debe abordarse desde una mirada integral que incluya mejor infraestructura urbana, iluminación, controles efectivos, educación vial y un sistema de transporte público moderno y accesible para todos los barrios de la ciudad.
“Los accidentes no son solamente una cuestión de tránsito. También son consecuencia de decisiones de gestión. Una ciudad mejor planificada salva vidas”, concluyó.

