La Organización Marítima Internacional (OMI) de la ONU estimó el viernes que el Estrecho de Ormuz cuenta con aproximadamente 80 minas en sus rutas marítimas históricas, lo que evidencia la dificultad de restablecer la normalidad en este importante canal petrolero.
La presencia de explosivos ha sido una de las principales preocupaciones de los armadores y sus tripulaciones, quienes se encargan de exportar petróleo, gas y otras mercancías de Oriente Medio a los mercados internacionales.
Según los términos del pacto de paz, Irán debe asumir la responsabilidad de la remoción de minas, aunque no está claro cuánto se ha avanzado en este sentido. En cambio, Teherán ha cambiado de postura varias veces, afirmando que los buques pueden transitar libremente por ahora y que necesitan su autorización para hacerlo.

Como muestra de los riesgos que aún persisten en el tránsito, un buque fue atacado en la ruta omaní el jueves y otros tuvieron que dar la vuelta en lugar de continuar. El incidente llevó a la OMI a cancelar un plan para evacuar a los cargueros que llevan meses atrapados en el Golfo Pérsico.
A pesar de ello, el acuerdo de paz ha contribuido a que las exportaciones de la región alcancen en los últimos días cerca del 80% de los niveles previos a la guerra, y el viernes se observó a más buques cisterna transportando carga desde el Golfo Pérsico.
Intertanko, la principal asociación comercial de armadores de buques cisterna, reiteró su recomendación a sus miembros de posponer los viajes a través del estrecho “hasta que la situación se aclare” y calificó la ruta iraní como “motivo de preocupación”.
La semana pasada, Pakistán —responsable de coordinar las alertas de navegación en la zona— informó de la detección de una mina cerca de Omán, si bien la Armada estadounidense había afirmado previamente que la ruta sur estaba libre de estos artefactos. A principios de este mes, el Reino Unido y Francia elaboraron planes para liderar una misión multinacional de desminado en el estrecho.
Fuente Infobae

