La Organización Marítima Internacional (OMI) y el secretario general de la ONU, António Guterres, reclamaron este lunes que el estrecho de Ormuz permanezca abierto y libre de peajes, horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la reimposición del bloqueo naval a Irán y la exigencia de una tarifa del 20% sobre toda la carga que cruce el paso estratégico del Golfo Pérsico.
El portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, transmitió en idéntico sentido la postura de Guterres durante su rueda de prensa diaria. “Hemos sido testigos de mucha retórica en torno al estrecho de Ormuz a lo largo de esta crisis, pero la postura del secretario general ha sido coherente”, afirmó Dujarric, que optó por no escalar la tensión y defender el marco jurídico internacional frente a la medida unilateral anunciada por Washington.

La medida supone un giro respecto a la postura previa de la propia administración. El secretario de Estado, Marco Rubio, había declarado el 25 de junio, durante una visita a Bahréin, que no existía ningún apoyo entre los países del Golfo a la idea de cobrar tarifas en el estrecho. “No hay nación en la Tierra que apoye tener que pagar para atravesar el estrecho”, dijo entonces.
El estrecho de Ormuz, de apenas 34 kilómetros en su punto más estrecho, comunica el Golfo Pérsico con el océano Índico y canaliza en condiciones normales alrededor de 20 millones de barriles de petróleo al día, aproximadamente el 20% del comercio marítimo mundial de crudo. La Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar establece que los buques de todos los países tienen derecho a cruzar los estrechos internacionales de forma continua y sin autorización previa, y prohíbe a los Estados ribereños cobrar por ese tránsito. Ese principio fue reconocido como costumbre internacional por la Corte Internacional de Justicia en su fallo sobre el Canal de Corfú en 1949.
La crisis amenaza con deshacer el memorando de entendimiento firmado el 17 de junio entre Trump y el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, que preveía el cese de hostilidades y la apertura del paso, con 60 días adicionales para negociar el programa nuclear iraní y el futuro de la administración del estrecho. La reimposición del bloqueo naval quiebra uno de sus pilares fundamentales. El barril de Brent superó los 82 dólares el lunes por la tarde, mientras la empresa de análisis Kpler estimó que el tráfico en el estrecho había caído más de la mitad en una semana.
Fuente Infobae

