Japón está aumentando su capacidad de defensa con drones e inteligencia artificial (IA), sacando lecciones de las guerras de Ucrania y Oriente Medio, y reforzando su capacidad de producción militar ante una región cada vez más hostil, según el nuevo Libro Blanco de Defensa aprobado este martes.
El texto, de más de 600 páginas, incluye por primera vez un capítulo sobre «nuevas formas de combate» en relación con los drones y la inteligencia artificial, donde menciona su uso destructivo en la invasión rusa de Ucrania. En él, Defensa subraya que los equipos y tácticas se actualizan en “ciclos extremadamente cortos“.
Asimismo, Tokio señala que los ámbitos tecnológicos se han convertido en facilitadores de nuevas formas de guerra y las tecnologías avanzadas que los sustentan, como la IA, son campos que avanzan con rapidez, lo que supone una «amenaza cada vez más grave» en la guerra de la información, con el uso de vídeos e imágenes falsas.
El informe anual publicado por el Ministerio de Defensa japonés señala que la producción de equipos militares en el propio archipiélago es una parte “prácticamente integral de la propia capacidad de defensa”, y defiende que aprovechar las tecnologías locales es «un elemento clave» para la seguridad del archipiélago.

El Libro Blanco alerta de que es «imperativo» que el fortalecimiento de la capacidad de defensa del archipiélago se lleve a cabo “con un sentido de urgencia y crisis mayor que nunca”.
Las actividades militares de China se intensificaron durante el periodo analizado, que comprende desde abril de 2025 hasta marzo de 2026, y cita operaciones de portaaviones en el Pacífico, aproximaciones de cazas chinos a aeronaves japonesas y un incidente de bloqueo de radar.
Para las autoridades japonesas, las actividades militares de Beijing son «motivo de grave preocupación» y representan “un desafío estratégico sin precedentes y el mayor al que Japón debe responder con todo su poderío, en cooperación y colaboración con aliados».
En cuanto a Corea del Norte, el informe describe al país como una «amenaza inminente» para la seguridad del archipiélago, debido a los avances en tecnología de misiles, la ampliación de capacidades navales y no tripuladas, y una mayor cooperación militar con Rusia.
También indica que las actividades militares rusas en la región, sumadas a su asociación estratégica con China, plantean una «seria preocupación en materia de seguridad» para el archipiélago. En este sentido, el documento menciona la construcción en curso de instalaciones para sus tropas en la región, despliegue de equipamiento y la realización de maniobras a gran escala.
Reforma de su política de Defensa
Poco después de la llegada al poder el pasado octubre de la primera ministra, Sanae Takaichi, Japón comenzó a debatir una revisión de los tres documentos clave de su estrategia de seguridad nacional, con un posible giro en materia de armas nucleares en el punto de mira.
El Ministerio de Defensa afirma en el texto aprobado hoy que los desafíos a la seguridad han cambiado desde que fueron revisados por última vez en 2022, cuando el archipiélago emprendió un giro sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial al contemplar su mayor rearme desde entonces, y destaca las deliberaciones internas en marcha para volver a reformarlos este mismo año.
(Con información de EFE)
Fuente Infobae

