Después de dos años, la Virgen Rosa Mística volvió a llorar sangre y despertó la sorpresa entre los vecinos de Metán, en el sur de Salta.
Según contó la mujer a la prensa local, un nene había estado allí rezando por su salud y, luego de que se fue, ella se acercó a observar a la Virgen.
“Estaba un niño orando y cuando se fue observé anoche que la Virgen volvió a derramar lágrimas que parecen sangre”, relató Mendoza.
En ese sentido, detalló que eran alrededor de las 21.30 cuando advirtió que la cara de la imagen estaba nuevamente cubierto.
“Esto no deja de sorprendernos porque pasaron dos años desde la última vez que lloró”, señaló la mujer.
El antecedente más reciente se había registrado en julio de 2024. En aquella oportunidad, Mendoza había contado que encendió una vela y rezó frente a la imagen para pedir por la aparición de Loan Peña y otra nena que permanecían desaparecidos.
De acuerdo a su relato de entonces, entró al oratorio cerca de las 13.15 y encontró el rostro de la Virgen cubierto nuevamente por manchas que parecían lágrimas de sangre.
La historia de la Virgen Rosa Mística de Metán
La pequeña imagen pertenece a la familia Frías-Mendoza, que vive sobre la calle San Lorenzo de Metán, donde también funciona el oratorio.
Según los relatos de sus integrantes, el primer episodio ocurrió el 5 de abril de 2017. Alrededor de las 8.15, fue la primera vez que la Virgen Rosa Mística derramó lágrimas.
La figura está hecha de yeso y mide unos 50 centímetros. La familia sostiene que, en distintas ocasiones, de sus ojos brotó un líquido que terminó cubriendo de rojo su rostro. En otros episodios, en cambio, las lágrimas fueron descriptas como cristalinas.
Desde entonces, los supuestos fenómenos atribuidos a la imagen generaron repercusión entre los vecinos de Metán. Sin embargo, la Iglesia de Salta no realizó hasta el momento un reconocimiento oficial de estos hechos como fenómenos sobrenaturales.
Fuente TN

